La endometriosis: diagnóstico y tratamiento

¿Cómo se puede diagnosticar y tratar la endometriosis?

El diagnóstico de la endometriosis no puede hacerse sólo basándose en los síntomas que presente cada paciente. Siempre hay que confirmarlo con las exploraciones complementarias, que permiten concretar la existencia y la severidad de cada caso.

Con la exploración, el ginecólogo puede encontrar un aumento del tamaño de uno o ambos ovarios, o un cierto grado de inmovilidad o fijación de ellos a la pared uterina o al fondo vaginal. Pero son necesarios unos exámenes adicionales, que confirmen el diagnóstico.

Exploraciones complementarias para el diagnóstico de la endometriosis

Mujer tumbada con dolor de ovarios

Mediante los resultados de una ecografía, una lamparoscopía, un TAC o de las cifras de los marcadores sanguíneos, el ginecólogo podrá estudiar el alcance de la endometriosis.

- Ecografía. Es la técnica básica que sirve, inicialmente, para el diagnóstico de endometriosis. La imagen permite observar los quistes ováricos con un patrón específico. Es preferible que esta prueba se lleve a cabo por vía vaginal, siempre que la mujer haya tenido relaciones sexuales.

- Análisis sanguíneos. Estudios recientes señalan un incremento del llamado marcador CA-125 en sangre en mujeres que padecen endometriosis. Desgraciadamente, este marcador es altamente inespecífico, porque no todas las mujeres con endometriosis sufren alteraciones en sus niveles de CA-125, sobre todo, en las que la enfermedad es leve. Además, otras alteraciones en el interior del abdomen pueden modificarlo (apendicitis, miomas uterinos, inflamaciones pélvicas, quistes hemorrágicos funcionales, cirugía reciente, cáncer, etc).

- Laparoscopia. Es una técnica operatoria, que permite observar el interior del abdomen. Se lleva a cabo bajo anestesia y se realiza en quirófano. A través de pequeñas incisiones en el ombligo y ambos lados del pubis se introduce la cámara óptica y los instrumentos de trabajo. La visión de las estructuras ginecológicas ayuda a confirmar la existencia de endometriosis y tratarla, habitualmente por esta misma vía. En pacientes jóvenes, cuando el objetivo posterior es alcanzar la fertilidad, se trata de eliminar la enfermedad conservando todo el tejido sano que sea posible.

- TAC. El TAC (tomografía axial computerizada) o la RNM (resonancia magnética nuclear) son pruebas complementarias, que el ginecólogo puede solicitar cuando el diagnóstico de endometriosis por ecografía no es claro o cuando el marcador CA-125 resulta muy alterado.

Tratamiento de la endometriosis con medicamentos 

El tratamiento de la endometriosis es personalizado, ya que debe considerarse la edad, los síntomas y el deseo de fertilidad de la mujer. En algunos casos, el tratamiento con medicamentos puede ser suficiente, mientras que otras pacientes se beneficiarán de un tratamiento médico y quirúrgico combinado.

Los antiprostaglandínicos, que disminuyen el dolor y el sangrado menstrual; los anticonceptivos orales, que favorecen el reposo ovárico, disminuyen la posibilidad de progresión y recaídas de la endometriosis; el danazol, que disminuye los niveles de hormonas ováricas generando una pseudomenopausia, han sido hasta ahora los más utilizados.

- Los análogos de la Gn-RH (gonadotropin-releasing hormone) pertenecen a la medicación más nueva para el control de la endometriosis. Se trata de sustancias que actúan a nivel cerebral suprimiendo, de modo mucho más intenso, la génesis de hormonas desde el ovario y causando un estado de menopausia reversible al dejarlas.

Sus efectos secundarios son como los de la menopausia fisiológica (sofocos, sudoración, dolores articulares, sequedad vaginal, retención de líquidos), pero pueden suavizarse con otros fármacos administrados simultáneamente. Su función principal es la cicatrización de los implantes microscópicos abdominales y el cese de la función ovárica y, en algunos casos, puede facilitar las maniobras quirúrgicas. Esta medicación no es útil para hacer desaparecer los quistes endometriósicos.

- Antagonistas de la Gn RH. Aún son están en fase de estudio experimental, pero parecen ser fármacos prometedores a la hora de conseguir una menopausia temporal desde la primera aplicación.

Tratamiento quirúrgico de la endometriosis

Hoy por hoy, la técnica quirúrgica que se utiliza para la endometriosis es la laparoscopia. Permite una visión del interior de la cavidad abdominal, a través de pequeñas incisiones de unos milímetros, por las que se introducen los instrumentos de trabajo. Se lleva a cabo bajo anestesia general y hacen falta unas pruebas previas, como radiografía de tórax, electrocardiograma y análisis de sangre. La misión del ginecólogo laparoscopista será eliminar toda sustancia endometriósica activa macroscópica, intentando la mínima lesión del tejido sano. El tejido enfermo se remitirá para estudio, cuyo resultado le será proporcionado a la paciente unos días más tarde. La estancia hospitalaria suele ser corta, de uno o dos días y la vuelta a la actividad normal, sucede en una o dos semanas.

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com