Asma infantil: ¿cómo controlar una crisis asmática?

Cómo los padres deben reaccionar ante una crisis asmática en el niño

La mayoría de las crisis asmáticas son leves y se pueden tratar en casa. Los primeros síntomas de una crisis pueden aparecer subitamente o presentarse de forma progresiva durante varios días, sin que el niño y su familia le den importancia.

Hay que aprender a estar atentos a las mínimas manifestaciones de una posible crisis, porque cuanto antes pongamos remedio, mejor.

Cómo actúar ante una crisis asmática del niño

Crisis asmática infantil

En primer lugar, debemos evitar ponernos nerviosos, porque se lo trasmitiremos al niño y su estado empeorará. En una situación de nerviosismo se respira más deprisa y de forma más superficial, agravando en cualquier asmático una posible crisis.

Por este motivo, hay que tranquilizar al niño, procurando que esté cómodo, sin ropa apretada, sentado o acostado e intentando que respire despacio. Para evitar la pérdida de líquido, podemos darle una bebida resfrescante o un zumo que le guste. El segundo paso es valorar la crisis asmática para determinar cómo actuar. Según sus características clínicas, las crisis asmáticas pueden ser leves, moderadas o graves.

Pautas recomendadas para controlar la crisis asmática en los niños

Tanto para las crisis leves o moderadas que no requieran inicialmente atención médica, como para las crisis graves hasta que se recibe asistencia, es preciso administrar tratamiento médico del especialista.

En general, en estas situaciones se deben emplear broncodilatadores de acción rápida o de rescate como salbutamol, terbutalina o formoterol, que el niño asmático debe llevar siempre consigo.

1. Pauta de inicio. En el momento que comienza la crisis, hay que realizar 1 o 2 inhalaciones del broncodilatador de rescate prescrito por el especialista. Habitualmente, sobre todo, en los episodios leves, el niño mejora rapidamente. Si a los pocos minutos no existe mejoría, se pueden repetir las inhalaciones cada 20 minutos durante un máximo de 1 hora.

2. Pauta tras una hora. Si transcurrida una hora desde el comienzo de la administración de la medicación, el episodio continúa, se precisa asistencia médica para que valore la situación. Después, es recomendable que consultes con su especialista para que ajuste el tratamiento de base y evalúe los posibles desencadenantes de la crisis. Si transcurrida una hora la respuesta es buena, se mantendrá el broncodilatador con 2 inhalaciones cada 4 horas durante uno o dos días, manteniendo o incrementando el tratamiento de base, según la prescripción de su especialista. Si reaparecieran los síntomas, es necesario consultar con su médico para que valore la evolución clínica del niño.

¿Cuándo llevar al niño a Urgencias?

De acuerdo con la intensidad de la crisis, hay que decidir si se solicita asistencia médica o no. Resulta muy útil tener siempre a mano una lista con los números de la ambulancia o de urgencias. Los siguientes signos y síntomas son motivo para acudir de forma inmediata a un servicio de urgencias:

1. Uñas y/o labios grises o azules (por falta de oxígeno)

2. Dificultad para respirar al hablar (pausas al hablar) o simplemente caminar.

3. La piel alrededor de las clavículas y entre las costillas se hunde con la inspiración y/o se mueven las alas de la nariz al ritmo de la respiración.

4. Respiración y/o pulso acelerados (más de 25 respiraciones y 120 pulsaciones por minuto respectivamente).

Marisol Nuevo. Redactora de Guiainfantil.com