Cómo tratar el asma durante el embarazo. Enfermedades en la gestación

Con un cuidado adecuado, padecer de asma en el embarazo no será un problema

Sabina Criado

El asma es una afección pulmonar que puede llegar a comprometer la vida de las personas si no recibe un tratamiento adecuado. En el caso de que el asma afecte a una mujer en plena gestación puede hacerle vivir una etapa compleja desde el punto de vista metabólico y, por ello, necesitará una atención especial para evitar que su salud y la de su bebé presenten complicaciones. A continuación te contamos cómo tratar el asma en el embarazo y te damos consejos para prevenir ataques de asma.

Cómo puede afectar el asma a la mujer y al bebé en el embarazo

el asma en el embarazo

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), el asma una enfermedad crónica que se caracteriza por ataques recurrentes de disnea (o falta de aire) y sibilancias (pitidos que se producen en las vías respiratorias cuando se estrechan), como consecuencia de la obstrucción de las vías respiratorias.

La severidad y frecuencia de los ataques de asma varían mucho de una persona a otra, incluso en la misma persona según la época del año. Por su parte, los síntomas pueden sobrevenir varias veces al día o a la semana, y en algunas personas se agravan durante la actividad física o por la noche.

Así, el asma es uno de los problemas médicos más importantes que afectan a la mujer embarazada, incluso puede considerarse que es la enfermedad crónica más común en el embarazo. Además, el asma especialmente mal controlado o grave puede incrementar la morbimortalidad tanto para la madre como para el bebé, ya que este es particularmente sensible a los cambios respiratorios de la madre.

Un estudio publicado en New England Journal of Medicine asegura que no tratar la dolencia adecuadamente en la gestación puede originar complicaciones como hipertensión arterial, partos prematuros o niños con bajo peso, a la par que recomienda evitar los medicamentos por vía oral en esos meses, a menos que sean imprescindibles.

Durante el embarazo se producen muchos cambios en el organismo que influyen en la función pulmonar y, por lo tanto, en el asma. Entre estos cambios podemos encontrar que aumente la congestión de las vías respiratorias (nariz, la faringe, la tráquea y los bronquios), lo que puede acentuar la obstrucción nasal y bronquial en las personas asmáticas. Hay que tener en cuenta que en las mujeres gestantes sin asma aumenta la frecuencia respiratoria, pero nunca se acompañará de pitidos.

Tratamiento del asma para mujeres embarazadas

tratamiento del asma para mujeres embarazadas

Investigaciones recientes demostraron que hay evidencias científicas de que las fluctuaciones hormonales podrían influir directamente en la inflamación de las vías respiratorias de las mujeres y eso explicaría una de las razones de por qué el asma en algunas féminas evoluciona en paralelo con su desarrollo hormonal. También sustenta la teoría del asma premenstrual que afecta al 57 por ciento de las mujeres asmáticas.

El tratamiento de este mal resulta esencial entonces para el buen desarrollo del feto y a pesar de los prejuicios que rodean algunos de los medicamentos más empleados para combatir la hiperventilación pulmonar, está demostrado que una crisis asmática supone la disminución del aporte de oxígeno al feto, un peligro mucho mayor que la administración de esteroides o broncodilatadores adecuados. Se conoce que las asmáticas bajo tratamiento disfrutan de embarazos más saludables y que de esta forma aumenta la probabilidad de tener hijos sanos.

Los catedráticos recomiendan a las mujeres sin hijos que están considerando quedar embarazadas que evalúen la situación de conjunto con su ginecólogo y proyecten un plan terapéutico preventivo en el que podrían emplearse recursos de inmunoterapia, que usualmente no tienen efectos adversos siempre que se inicien antes de la concepción.

El tratamiento del asma durante el embarazo tiene el mismo objetivo y se guía, en general, por los mismos escalones terapéuticos que en las asmáticas no gestantes. Prácticamente todos los medicamentos empleados en el tratamiento del asma atraviesan la placenta, sin embargo, son pocos los que tienen repercusiones sobre el bebé, por lo que el tratamiento ajustado a la gravedad y en las dosis más bajas posibles para conseguir el control del asma es el objetivo de tratamiento terapéutico.

El manejo adecuado del asma durante el embarazo, sin intentar reducir o eliminar medicación por temor a sus efectos secundarios sobre el feto, no incrementa la mortalidad ni la morbilidad materno-fetal. Afortunadamente, la mortalidad materna asociada al asma es muy baja y sucede solo en crisis asmáticas de riesgo vital. 

Según el informe, 'Asma y embarazo', realizado por los doctores C. Barjau y Dr. J. Subizar, entre los fármacos más seguros para el control del asma en las gestantes encontramos: agentes beta2-adrenérgicos principalmente terbutalina o salbutamol, cromoglicatos, corticoesteroides inhalados especialmente beclometasona y budesonida, teofilinas y corticoides vía oral si está indicado por la clínica de la paciente.

Es importante establecer desde el inicio un manejo individualizado del control del asma en la gestante para conseguir nuestro objetivo: mantener el control de la enfermedad con la mínima medicación necesaria. Aquí el papel de la enfermería en general y de la matrona en particular tienen un papel crucial, ya que deben realizar una importante tarea educacional, centrada en identificar los temores de la paciente, mejorar la adherencia al tratamiento de mantenimiento e identificar síntomas de alarma que indiquen que se puede perder el control del asma y lleven a tomar medidas para evitarlo. Por ejemplo, si tienes alguna duda de cómo usar los inhaladores, tienes algún miedo añadido... No dudes en hablar con el personal sanitario, ellos te ayudarán siempre.

Uno de los pilares clave del tratamiento es evitar o reducir al mínimo las exposiciones a alérgenos (que puedan resultar perjudiciales) y agentes irritantes como el humo. Esta medida normalmente es insuficiente para controlar el asma, pero debe estar presente. También es importante detectar y tratar las posibles causas de empeoramiento del asma como las infecciones respiratorias

Durante la lactancia la madre debe continuar su tratamiento para controlar el asma. La mayoría de los fármacos llega a la leche, pero los medicamentos utilizados en el asma llegan en cantidades muy pequeñas y pueden ser usados en la forma habitual.

Si tienes asma y estás embarazada ¡tranquila! Habla con tu médico y matrona, ellos te ayudaran a llevarlo lo mejor posible dándote pautas.

Consejos para las embarazadas con asma

embarazada con asma

Una de las instituciones que ha estudiado el tema a fondo, la Kaiser Permanente Medical Center, ha especificado que las embarazadas asmáticas deben:

1. Cumplir rigurosamente el plan terapéutico preventivo indicado por el médico, y aprobado por el ginecólogo de manera que la inflamación crónica de las vías aéreas quede bajo control.

2. Mantenerse lejos de los factores que desencadenan las reacciones alérgicas o asmáticas, así como consultar siempre con un profesional antes de tomar medicamentos.

3. Practicar ejercicios físicos con moderación siempre que estos no sean inductores del asma. Esa rutina física también debe ser controlada por un profesional.

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4. Vacunarse contra el virus de la gripe si el segundo o tercer trimestre de embarazo cae en otoño o invierno. La contaminación ambiental y los cambios climáticos son dos de los factores que han multiplicado los casos de este padecimiento en el mundo.

Si tienes asma y estás embarazada ¡tranquila! Habla con tu médico y matrona, ellos te ayudarán a llevarlo lo mejor posible dándote pautas.

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