Causas y soluciones para niños que respiran por la boca

Respiración bucal en los niños: riesgos y problemas

Cristina Arroyo FernándezLogopeda

La respiración oral es el hábito inadecuado por el cual el niño respira a través de la boca en lugar de hacerlo por la nariz. En primer lugar, es importante saber qué es lo que causa este tipo de respiración.

En Guiainfantil.com te contamos qué causas llevan a que el niño realice una respiración bucal y qué se puede hacer. 

Por qué un niño respira por la boca y no por la nariz

Consecuencias de respirar por la boca

- Hipertrofia adenoidea y/o amigdalina. Es decir, que lo que de forma común llamamos vegetaciones y anginas sean demasiado grandes lo que provoca que el niño tenga dificultades para respirar por la nariz.

- Congestiones nasales habituales como consecuencia de resfriados frecuentes, diversos tipos de rinitis o procesos alérgicos.

- Tabique nasal desviado u otras alteraciones de la zona nasal que impliquen obstrucción.

- Malos hábitos orales como la succión del pulgar o de objetos, o el uso prolongado del chupete.  

- Intolerancias alimentarias, que pueden producir hipertrofia en las vías respiratorias, generando una obstrucción.  

- Maloclusiones dentales. Ciertas mordidas pueden propiciar que el niño pase mucho tiempo con la boca abierta. 

- La hipotonía de los músculos de la cara.

Consecuencias para el niño de realizar una respiración oral

Además, existen una serie de indicadores que pueden alertar de alguna de estas causas, que son:

- Tos seca o tos nocturna.

- Incapacidad respiratoria.

- Apneas obstructivas del sueño.

- Trastornos en el desarrollo del macizo facial (paladar estrecho y hundido, mandíbula elongada)

- Deglución atípica.

- Dientes mal implantados.

- Sinusitis y otitis.

- Trastornos de la audición.

- Disfonía.

- Falta de atención.

- Retraso escolar.

- Alteraciones posturales.

Qué hacer si el niño realiza una respiración oral

Es importante tener en cuenta qué es lo que causa esta respiración patológica. Para ello es importante acudir al pediatra para una detección precoz y prevención de posibles trastornos posteriores. Además, el dentista y el ortodoncista.

La intervención logopédica es clave en este tipo de trastornos. El logopeda lleva a cabo dos tipos de terapia: 

- Terapia respiratoria por medio de ejercicios pasivos y activos y de una terapia de reentrenamiento psíquico y físico tratan de modificar el patrón respiratorio y la postura.

- Terapia Miofuncional Orofacial: corrige el desequilibrio muscular orofacial dado por respiración bucal, posición de labios y lengua en reposo y en deglución incorrectos, referidos a problemas oclusales y del habla.