Hay cuentos que no nos ayudan a educar a los niños

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Educar en valores es todo un desafío para los padres y profesores. Primero porque requiere vivencia y ejemplo; y luego porque no siempre se encuentran las herramientas necesarias para ello. Me acuerdo que una vez, de pequeña, mi hija me dejó literalmente sin palabras. Yo acababa de contarle el cuento de la Gallina Roja y ella me preguntó: Mamá, los vecinos de la gallina no quisieran ayudarla pero ella tampoco quiso compartir el pan con ellos. ¿Tú crees que eso es bueno?

Cuentos que no dan ejemplos a los niños

Los cuentos que no aportan valores a los niños

Admito que me quedé algo perpleja con la observación de mi pequeña. Jamás había pensado en ello, y claro, por no siempre disponer de tiempo para contar cuentos a los niños, las madres muchas veces ponemos el automático y relatamos el cuento sin ningún tipo de reflexión. Pues eso me pasó a mí y mi hija tenía toda la razón.

No se si conoces o te acuerdas de este cuento, pues narra la historia de una gallina que vivía en una granja rodeada de un pato, un gato, una vaca y un perro. Un día la gallina encontró un grano de trigo y decidió pedir ayuda a ellos para sembrar el trigo, luego recogerlo, molerlo, amasar la harina y hornear el pan, pero ellos no quisieron colaborar en ninguna de las tareas con ella. Cuando la gallina había preparado el pan, les preguntó si querían disfrutarlo con ella y claro, todos respondieron que sí. Sintiéndose ofendida por haber tenido que realizar ella sola todo el trabajo, la gallina les dice que no compartirá el pan con ellos, que sólo ella y sus pollitos tienen el derecho de comerlo. Y ahí se acaba el cuento.

¿Cómo lo ves? Se entiende el enfado de la gallina, al fin y al cabo los animales no hicieron absolutamente nada para ayudarla, pero si vas a contarlo a un niño, creo que deberías repensarlo. Por un lado, el cuento demuestra que solo con esfuerzo y trabajo se puede cosechar frutos, pero por otro, creo que la gallina da pasos atrás cuando no comparte el pan con los compañeros. Es más, les pregunta antes si desean comer el pan. Si ella no tenía la intención de compartirlo, ¿por qué les pregunta si lo quieren? Creo que lo que quería la gallina era castigar a sus compañeros, ¿no?

Creo que se puede llegar a una buena conclusión si en lugar de solo pedir la ayuda a los compañeros para sembrar, recoger y moler el trigo, amasar y hornear el pan, ella les explicara antes cuál era su plan, es decir, qué pretendía hacer con el gran de trigo que había encontrado. A lo mejor ellos se convencerían más fácilmente a ayudarla. Las tareas serían distribuidas a partes iguales entre todos y al final todos disfrutarían del pan. ¿Estás de acuerdo o propones otro final? ¿O estás de acuerdo y colorín colorado este cuento se ha acabado?