El rápido latido del corazón de un bebé

Una de las cosas que llaman la atención de muchas madres que acaban de dar a luz es lo rápido que late el corazón de su bebé, cuando lo coge, abraza y acurruca entre sus brazos. El corazón de un bebé recién nacido late mucho más rápido que el de una persona adulta, y eso se puede notar con solo reposar la mano en su pecho. Durante la gestación, el bebé presenta una circulación diferente. La sangre del feto apenas pasa por los pulmones, donde es normal que se oxigene, sino que se lo hace en la placenta.

Los rápidos latidos del corazón de un recién nacido

El rápido latido del corazón del bebé

Al nacer, las arterias pulmonares se abren y comienza a producirse el intercambio de gases en los pulmones. Ese es el principio del cambio que se producirá en la circulación del bebé. Esta transición es automática por lo que si ocurre algún problema será debido a alguna anomalía cardíaca. Pero eso se podrá detectar con el test de Apgar.

Los rápidos latidos del corazón de un bebé recién nacido son normales. Mientras la frecuencia de un adulto es de 60 a 80 latidos por minuto (lpm), la de los bebés suele ser entre 120 y 160 lpm. Al mes de nacido, suele presentar de 100 a 150 lpm, a los dos años de entre 85 y 125 lpm, a los cuatro años de 75 a 115 lpm, a los 6 años de 65 a 100 lpm, y los mayores de 6 años, de entre 60 y 100 lpm. El corazón de los pequeños late con más frecuencia porque es aún inmaduro.

Aparte del cambio que se produce en la circulación y en la oxigenación de la sangre, también se conoce que las células del corazón de un bebé son de menor tamaño y no están organizadas como las de los adultos. La frecuencia del latido aumenta para que el oxígeno llegue a los tejidos y haga con que todo funcione como es debido, para los niños. Otro de los muchos "milagros" que realiza el cuerpo humano.

Vilma Medina. Directora de GuiaInfantil.com