Jugar a volar una cometa con los niños

Vilma MedinaDirectora de GuiaInfantil.com

Todo, o de todo, se puede aprovechar para jugar con los niños. A ellos les gusta jugar con el agua, con la tierra, y también con el aire. ¿Y por qué no? Uno de mis mejores recuerdos de la infancia es cuando nos poníamos a hacer cometas en mi casa. Y luego, esperar que hiciera algo de aire para que pudiéramos hacerlas volar. Creo que por eso a mi, especialmente, me atrae todo lo que vuela: las mariposas, los pájaros,…

Beneficios para los niños de aprender a volar una cometa

Niña vuela una cometa

No es necesario tener habilidades especiales para montar una cometa. Además, su precio suele ser muy asequible en las tiendas de juguetes. Tampoco es necesario un esfuerzo sobresaliente para hacerla volar, solo persistencia y voluntad. Jugar a volar con una cometa es barato y aporta muchos beneficios principalmente a los más pequeños de la casa. Les motiva a correr, a moverse de un lado para otro, a tener paciencia y perseverancia, les ayuda a fortalecer sus huesos, y a estar más en contacto con la naturaleza.

Para volar una cometa los niños necesitarán la cooperación de otra persona, de un amiguito, de su papá o su mamá. Mientras esta persona agarra la cometa en posición vertical, alejada del suelo, el niño, con el hilo en la mano, debe echar a correr, y cuando alcance unos 10 o 15 metros, el que sujeta la cometa deberá soltarla. Cuanto más largo sea el hilo, más alto volará la cometa, una vez echada a volar. Volar una cometa es un juego y a la vez un deporte. De hecho, hay competiciones muy importantes en este sentido.

Cuenta la historia que las cometas nacieron en la antigua China, por el año 1.200 a.C. Los chinos las utilizaban como dispositivo de señalización militar. Los movimientos y los colores de las cometas constituían mensajes que se comunicaban en la distancia entre destacamentos militares. En Europa, por el siglo XII, los niños ya jugaban con cometas a las que añadían cuerdas para hacerlas sonar. La cometa incluso fue utilizada por el inventor estadounidense, Benjamín Franklin, para investigar los rayos e inventar el pararrayos. Hoy en día, la cometa mantiene su popularidad entre los niños de todas las culturas.

Así que si algún fin de semana no sabes a qué jugar con tu hijo, prueba hacerle o comprarle una cometa, y juntos podéis hacerla volar y pasar un buen rato. Lo ideal es desplegar las cometas en lugares abiertos y ventosos, en el campo o en la playa, por ejemplo.Tanto para los niños como para los mayores, volar cometas representa un buen ejercicio físico y un buen pasatiempo.