La presencia del padre en el parto. ¿Sí o no?

Hemos visto muchas veces en las películas antiguas, cuando llegaba la hora del nacimiento de una criatura, cómo asistían a la parturienta todas las mujeres de la casa: matrona, madre, suegra, hermanas o criadas, acudían presurosas al momento del parto con agua caliente y paños limpios, mientras el padre esperaba afuera consumiéndose de ansiedad y fumando como un carretero, con el mismo protagonismo que un jarrón de porcelana. Cuántas cosas han cambiado en estas escenas. Hoy, ya son muchos los padres que se disponen a estar presentes e incluso a participar del nacimiento de su bebé.

La presencia del padre en el parto

Presencia del padre durante el parto

¡Los partos eran cosa de mujeres! Bueno,...y  también el embarazo y los hijos. ¿Cuánto han cambiado las cosas por aquí? El papá ahora ocupa el lugar que merece ocupar y la mujer tiene, por fin, a la persona que más puede ofrecerle seguridad, tranquilizarla, animarla y comprenderla en este difícil trabajo: el hombre que ha elegido como padre de su hijo. Personalmente, pienso que no hay un acompañante más idóneo (sin contar el personal médico), pero es que además para la mayoría de los padres es una vivencia maravillosa e inolvidable. Esa primera mirada a su bebé, y ese vínculo tempranocon su hijo, es un maravilloso regalo para los padres.

Desde luego, el trabajo del parto es un momento que produce ansiedad, tanto en la madre como en el padre, muchos padres pueden sentirse desconcertados o impotentes al ver a su mujer sufrir o gritar, mientras agarran su mano, acompañan su respiración o secan su sudor. ¡No importa, papás!, lo importante es que nos dais seguridad y la fuerza que necesitamos a través de vuestra presencia y vuestra vigorosa y masculina mano.

Ya sé que no todas compartís esta idea, algunas preferís que el papá no esté presente porque su aparición aumentaría vuestra preocupación o estrés, pero ¿por qué no hacer partícipe a papá en este momento especial para vuestra vida en común? ¿acaso no es importante para su hijo y su esposa? Metiéndome en el pellejo de los padres, supongo que no todos lo viven de igual manera, asistir o no al parto de su mujer debe ser una decisión personal (cada uno es como es), pero para aquellos que están presentes, sin duda el nacimiento de un hijo supone un emocionante y emotivo encuentro con su paternidad.

Ser testigos y cómplices desde un primer momento, hará de que su relación familiar sea más íntima y duradera. ¡Tu papel es importante, papá!, todos somos cada vez más conscientes de ello, en muchos hospitales, el padre puede tener, si lo desea, el privilegio de acabar de sacar a su hijo o de cortar el cordón umbilical y ser el primero en cogerle en brazos, un gesto inolvidable para una vivencia inolvidable.

Patro Gabaldón