Complicaciones que pueden presentarse en el parto

Pese a que el parto es un proceso natural para toda mujer embarazada, tenemos que tener en cuenta que todas las circunstancias que acompañan al parto son importantes, aunque en un principio no sospechemos de ningún problema.

Aunque hoy día (al menos en los países más desarrollados) es muy poco frecuente que una madre pueda morir al dar a luz a su hijo, es importantísimo saber que no es lo mismo disponer de asistencia sanitaria que no tenerla y, de la misma manera, es fundamental tener la posibilidad de dar a luz con garantía de que nuestra salud y la de nuestro bebé está en las manos adecuadas.

Qué puede pasar en el parto

Riesgos en el parto

En un país como Afganistán en las que apenas un 14 por ciento de las mujeres reciben asistencia sanitaria, una de cada ocho mujeres fallece por complicaciones antes o después del parto. La asistencia sanitaria durante el parto es garantía de la prevención de posibles complicaciones. Gracias a la atención y a los avances médicos, se han reducido gran número problemas de parálisis cerebral del bebé durante el parto, la prevención de enfermedades infantiles y mortalidad tanto para el niño como para la madre.

Riesgos de un parto complicado

El proceso del parto natural tiene tres estadios: el borramiento y dilatación del cuello del útero, el descenso y nacimiento del bebé, y el alumbramiento de la placenta. Las complicaciones del parto pueden ocurrir durante cualquiera de los periodos del parto y requieren de una intervención rápida y eficaz para evitar el daño en la madre y en su bebé. Aunque la mayoría de los partos transcurren y culminan sin ninguna complicación, dar a luz no está carente de riesgos, pueden darse algunos problemas puntuales, conocidos o imprevisibles, que tendrán solución mediante la intervención urgente de instrumentalización (fórceps, ventosa) o cesárea. Seguramente, habremos escuchado de primera mano algunas complicaciones:

- En ocasiones, las contracciones durante la dilatación no son efectivas, el útero pierde capacidad y eso condiciona que el parto se estanque y no progrese como es debido, dando lugar a un parto prolongado (cuando dura más de14 horas para primíparas o más de nueve para las multíparas).

- Parto prematuro (antes de las 37 semanas de gestación) por rotura prematura de membranas, anomalías uterinas, enfermedad de la madre, malnutrición, infecciones u otras causas desconocidas.

- Sufrimiento fetal, situación que se da cuanto hay un descenso o interrupción del flujo de oxígeno por complicaciones en el parto del tipo prolapso de cordón (cuando aparece el cuello uterino antes que el bebé, problemas en la placenta, presencia de meconio en el líquido amniótico, etc.

- La posición del feto o la longitud o las vueltas de cordón umbilical pueden suponer (no en todos los casos) una dificultad para el proceso normal del parto. De la misma manera, durante el posparto es importante la supervisión, aunque gracias a una mayor higiene y a una mejor nutrición la mujer sea menos vulnerable a infecciones o problemas físicos posparto.

Patro Gabaldón. Redactora de Guiainfantil.com