El mal genio en los niños es síntoma de inteligencia

Alba CaraballoEditora de GuiaInfantil.com

La Universidad de Nueva Gales del Sur, Australia, ha realizado un estudio sobre el estado de ánimo de las personas. Las investigaciones revelaron que el mal humor es señal de alto cociente intelectual.

Es decir, los niños que andan malhumorados puede que sean un quebradero de cabeza para sus padres porque el mal humor es una cualidad difícil de llevar, sin embargo, detrás de todo ese genio, resulta que se esconde... ¡un gran ingenio!

Por qué los niños con mal humor son más inteligentes 

Niños con mal genio son más inteligentes

El estudio se realizó sobre una serie de personas, manipulando su estado de ánimo. Para ello se les pidió que vieran algunas películas y  utilizaron películas y que pensaran en hechos positivos y negativos de sus vidas. La conclusión fue: 

- La tristeza y el mal humor mejora la capacidad de juzgar a otros.

- Los estados de enfado incrementan la memoria.

- El mal genio estimula la capacidad para argumentar, mientras que los niños optimistas tienen más facilidad para crear y cooperar.

- Los niños y personas malhumoradas procesan mejor la información en situaciones difíciles y dan mejores respuestas ante las situaciones complicadas de la vida.

El mal humor de los niños

Que los niños pasen fases en los que tienen un peor temperamento forma parte de su desarrollo, a medida que crecen, comenzarán a cuestionarse todo, desde que tienen que desayunar galletas a la ropa que les hemos preparado para ir al colegio. Creo que cuestionarse lo que ocurre a tu alrededor es altamente positivo y no debemos coartar al niño cuando lo haga, estimula su pensamiento crítico, sin embargo, si su temperamento es excesivo, si podemos poner algunas medidas: 

- Estimularle para que exprese con palabras lo que siente y no con gritos o golpes.

- Enseñarle a apartarse de las situaciones o personas que le alteran significativamente.

- Si explota, debemos pedirle que se vaya a su habitación y le explicaremos que no le haremos caso hasta que se tranquilice.

- Debemos ser un ejemplo, y no mostrar un carácter desmedido en situaciones habituales y cotidianas, los niños observan todo.

En definitiva, si tu hijo tiene mal genio, controla sus explosiones, pero piensa que es posible que ante determinadas circunstancias, termine tomando mejores decisiones y sea más analítico que los niños con un carácter más fácil.