Cómo lograr que tu hijo salga a pasear sin quejas

¿Os suena eso de…? ¡Mamaaá me canso! Como mujer de un montañero, mis hijas tuvieron que aprender desde pequeñas a andar por la montaña, a disfrutar de la naturaleza y a no cansarse y ¡lo hemos conseguido! ¿Cómo? Pues con estos truquillos que os ayudarán a introducir a vuestros niños en el maravilloso mundo de la naturaleza y el senderismo.

Consejos para que los niños disfruten del senderismo sin quejas

Enseñar a los niños a disfrutar del campo

Lo más importante es que a ti también te guste ir al campo habitualmente, si lo que buscas es darte un paseo de vez en cuando, te costará un poco más ya que los niños no estarán tan habituados. Aún así, no lo des por perdido, hay muchos trucos que puedes utilizar para poder pasar un buen día de campo.

1- Es fundamental que tus hijos vean que disfrutas de la naturaleza, que es una experiencia positiva y que quieres hacerles partícipes de ella. No les agobies con prisas, no podrán seguir tu ritmo y además se aburrirán enseguida. Ten paciencia acompáñales en el camino y aprende a observar a través de sus ojos las maravillas que se esconden en cada hoja del suelo o cada insecto que se encuentran. Una de mis hijas es una autentica amante de las mariposas y hay veces que tenemos que parar más de 10 minutos esperando a que intente cazar una, y lo mejor: ¡muchas veces lo consigue!... y luego la suelta. 

2- No te enfades con ellos, eso hará que no puedan disfrutar de la ruta. Intenta cambiar la manera de hacer las cosas. Lo importante no es llegar al final, sino poder disfrutar del trecho del camino que recorras en compañía de ellos y verlos disfrutar. Ante todo sé positivo.

3- Intenta buscar una ruta acorde a su edad, no seas ambicioso con los kilómetros, y explora una ruta que tenga algo interesante para ellos, como una cascada al final, una poza donde bañarse como recompensa, o ir a coger moras, setas o castañas, eso hará que no se den cuenta de que están andando.

4- Da rienda suelta a tu imaginación. Nosotros hemos conseguido que mis hijas con cuatro años lleguen a hacer 12 km y todo gracias a un largo repertorio de cuentos, canciones e historietas varias que nos vamos inventando por el camino para entretenerlas cuando veo que empiezan a estar cansadas. También ayuda mucho llevar algunos tentempiés sorpresa en la mochila; cuando veas que el ánimo empieza a descender, saca uno de esas piruletas eternas, ya verás como aguantarán una horita más sin darse cuenta.

5- Importantísimo llevar agua y comida suficiente. Ya se sabe que cuando los niños empiezan con la retahíla de ¡tengo hambre, tengo sed!, es imposibles pararlos, además todo tiene que ser para ¡ya!, y no esperarán a llegar a la fuente más cercana, si es que la hay…

6- Si tu hijo es curioso, que casi todos lo son, intenta enseñarle todo lo que sepas sobre la naturaleza, o los animales que os encontréis, aunque sean hormigas. Cosas curiosas que le hagan gracia: por ejemplo acariciar las hojas que tienen pelos, enseñarle algunos frutos en el árbol, mirarlos de cerca, observar el comportamiento de los escarabajos peloteros empujando una caca… les encantará aprender cualquier cosa curiosa.

7- Déjales que participen en las decisiones. Que elija de vez en cuando el camino, o que intente buscar los hitos que marcan la ruta, déjale el plano y síguele, aunque no siempre o tendrá que ir a buscaros el rescate de montaña.

8- No improvises y, sobretodo, da ejemplo. Tus hijos copiarán todo lo que ven, así que respeta la naturaleza, no tires basura, no te salgas de la ruta marcada y no arranques flores. Te gustará encontrar todo tal como está la próxima vez que volváis al campo. Que seguro que será pronto.

Patricia Fernández. Redactora de Guiainfantil.com