Sonambulismo y los niños

Uno de cada 10 niños en edad escolar habrá caminado dormido por lo menos una vez

Se trata de un trastorno del sueño que hace con que un niño, parcialmente dormido, se despierte durante la noche, se siente en la cama con los ojos muy abiertos y con una mirada firme, pudiendo caminar por su cuarto y hacer otras cosas, sin recordarse después de lo que hizo.

El niño puede sentarse en la cama, jugar con su ropa, circular por la casa, abrir y cerrar puertas, vestirse o desvestirse, apagar o encender luces, moviéndose con poca coordinación. Hay niños que son capaces incluso de salir a la calle. Si intentas hablar con un niño sonámbulo, normalmente no te contestará. Puede que emita algunos susurros, pero serán ininteligibles. Ese trastorno normalmente ocurre durante la etapa más profunda del sueño.

Las causas del sonambulismo

Niña despierta en la cama

Uno de cada 10 niños en edad escolar habrá caminado dormido por lo menos una vez. El sonambulismo puede ser ocasionado, en muchos casos, por alguna interrupción de los patrones regulares del sueño o por algún estado febril.

En la infancia, ese trastorno no está relacionado con problemas psicológicos ni emocionales, y es muy difícil que esté relacionada a una epilepsia del lóbulo temporal. De una forma general, es inofensivo y tiende a desaparecer con la edad.

Cuidados del niño sonámbulo

Si por la noche encuentras a tu hijo caminando por la casa dormido, lo primero que debes hacer es conducirlo cuidadosamente de regreso a su cama.

En el camino, para evitar que el niño se lesione, se tropiece o se choque contra la pared o algún mobiliario, remueva los objetos peligrosos o que estén impidiendo su pasaje.

Mantenga las ventanas y las puertas cerradas con llave para evitar que el niño se escape, y no hagas ruidos que puedan despertarlo. Eso podría asustarle. Jamás sacuda al niño o le trate como a un enfermo. Y no permita que tu hijo se duerma en la parte superior de una litera o tenga libre acceso a una escalera, por la noche.

Busca mantener una rutina a la hora de dormir, priorizando el descanso de tu hijo, y así poder solucionar el problema. Se debe buscar ayuda médica solo en los casos en que persista el sonambulismo y que la situación sea incontrolable.