11 alimentos que no debes dar crudos nunca a tu hijo

Alimentos que debes cocinar siempre antes de utilizarlos

Estefanía Esteban

Existen alimentos que podemos consumir en crudo sin problemas (una vez que los lavamos bien). Es el caso por ejemplo de la mayoría de frutas y verduras (no todas). Sin embargo, otros alimentos no deberían consumirse en crudo. 

Te explicamos cuáles son los alimentos que no debes dar crudos nunca a tu hijo, porque pueden entrañar un peligro para él, por el riesgo de contagio de alguna bacteria o parásito.

Los 11 alimentos que no debes dar crudos nunca a tu hijo

Aliemntos que no debes dar crudos nunca a tu hijo

Algunos alimentos necesitan ser previamente cocinados para ingerirse sin riesgos ni problemas de ningún tipo. Aquí tienes una lista de los alimentos que no deberías dar crudos nunca a tu hijo, porque pueden conllevar un riesgo. Recuerda que muchos alimentos pueden transmitir en crudo bacterias y parásitos dañinos para la salud, como puede ser la salmonella o el anisakis, y que otros simplemente no los digiere bien el estómago si llegan crudos: 

1. Pollo y cerdo. La carne de pollo es muy beneficiosa para la salud, pero se recomienda cocinarla bien, ya que es una de las carnes que más microbios y bacterias arrastra. No es cuestión de pasarlo bajo el agua (esto no elimina ciertos microbios de la carne), sino someterlo a temperaturas altas. Y por supuesto, no olvides limpiar bien la tabla y el cuchillo que usaste para cortarlo. Y lo mismo sucede con la carne de cerdo. Y aunque ahora tiene que superar muchos más controles sanitarios, la carne de cerdo puede esconder unos parásitos llamados triquinosis y tenia del cerdo. Ambos parásitos pueden ser muy peligrosos para nuestra salud.

2. Aceitunas. Reconozcamos que las aceitunas o las olivas son deliciosas, y a los niños les suele gustar mucho. Sin embargo, no es nada recomendable comerlas directamente del árbol. ¿Sabes por qué? Porque tienen una concentración muy alta de oleuropeína, un componente que le da un sabor un tanto amargo y nada agradable.  

3. Huevos. El huevo representa un peligro de transmisión de la bacteria de salmonella. La forma de eliminarla es sometiéndolo a altas temperaturas. Por eso, la forma más segura de consumir huevos es cocinándolos. Sin embargo, sí puedes tomar ciertas precauciones para liberarte de esta bacteria. Por ejemplo, si lavas muy bien el huevo antes de utilizarlo. La salmonella provoca diarrea, vómitos, fiebre y terribles dolores estomacales.

4. Alubias rojas. La alubia puede producir, si se ingiere en crudo, un cuadro de vómitos y un terrible dolor estomacal. Se debe a que contienen lectina, una toxina natural que desaparece cuando las cocinamos. 

5. Patatas. Las patatas en crudo tiene una toxina alimentaria que puede provocar estragos en el estómago. Además, contienen un alto índice de almidón, que resulta terriblemente indigesto. Con el tiempo, puede desarrollar una toxina llamada solanina. Lo sabrás si notas que la patata presenta pequeñas manchas verdes. En ese caso, tírala, porque esta toxina conlleva una intoxicación alimentaria. Es raro que nadie intente comer una patata cruda (no es nada apetecible), pero debes saber que es mejor que nunca lo intentes.

6. Leche. La leche pasa por un proceso de pasteurización necesario para eliminar las numerosas bacterias que pueden anidar en ella. No es nada recomendable beber leche directamente del animal. Puede llegar a ser muy peligroso. Entre las bacterias que transmite, están las de E.coli y la salmonella.

7. Almendras amargas. Si alguna vez intentaste comer una almendra directamente del árbol y tuviste que escupirla por su desagradable sabor amargo, debes saber que hiciste bien y que además, te libraste de un mal mayor. La almendra amarga tiene ácido hidrociánico, una venenosa combinación entre cianuro de hidrógeno y agua. De hecho, pueden ser mortales en grandes cantidades. Cocinadas, sin embargo, son totalmente inofensivas.

8. Setas. Las setas tienen excelentes propiedades y son muy buenas, pero cocinadas. En crudo, no solo son terriblemente indigestas, sino que muchas de ellas son tóxicas en crudo. 

9. Ruibarbo. El ruibarbo aporta mucha fibra y vitaminas, pero siempre y cuando consumamos su tallo, nunca sus hojas. La razón es que las hojas poseen una toxina llamada ácido oxálico. Es muy peligroso y afecta directamente a los riñones.

10. La yuca. La planta de la yuca tiene un arma contra los insectos, que evita que éstos se coman sus hojas: cianuro. Lo malo es que el cianuro a veces también llega en dosis menores a la raíz. La forma más segura de consumir esta deliciosa planta es cocinándola bien.

11. Pescado. El pescado en crudo es una de las delicias más valoradas por la gastronomía japonesa. Sin embargo, puede ser transmisor de un parásito llamado anisakis. Para eliminarlo, se debe congelar el pescado previamente a usarlo.