Haz tu sueño realidad: da el pecho a tu hijo libremente y sin presiones

Trucos para mejorar su producción de leche materna

Beatriz Martín Jiménez
Beatriz Martín Jiménez Matrona y enfermera pediátrica

Cuando durante el embarazo, preguntamos a las futuras mamás si han pensado cómo desean alimentar a sus bebés, la mayoría responden que 'les gustaría dar el pecho si pueden'. ¿Por qué dudamos de la capacidad de amamantar con nuestro pecho, pero no lo hacemos con la capacidad del pulmón para respirar o de la del corazón para latir? Porque todas hemos oído historias de mujeres a las que no les subió la leche, o se les cortó a los pocos meses, o mujeres cuya leche no alimentaba. Muchas historias. Olvídate de todas  ellas y haz tu sueño realidad: da el pecho a tu hijo libremente y sin presiones. 

Apuesta por dar el pecho a tu hijo con libertad 

da el pecho con libertad

Pero si esto fuera verdad, y la lactancia funcionara mal en tantas ocasiones: ¿Cómo ha logrado sobrevivir la humanidad tantos miles de años?  La respuesta es fácil: porque lactancia funciona. Nuestro pecho tiene capacidad de amamantar a nuestro bebé (o nuestros bebés, si tenemos más de uno). Solo un porcentaje muy escaso de mujeres (menos del 10%) puede tener problemas en la producción de leche. Entonces, ¿qué pasa con todas esas historias que hemos oído? ¡Vamos a verlo!

Durante muchos años, las recomendaciones que se daban a las madres recientes no favorecían un buen establecimiento de la lactancia. Se les decía que tenían que dar el pecho cada 3 horas, 10 minutos de cada pecho. Ahora sabemos que la lactancia materna tiene que ser a demanda, que cuando un bebé tiene hambre hay que ponerle al pecho sin mirar el reloj, y que cuanto más coma un bebé, más leche producirá nuestro pecho. Así que esas pautas tan rígidas no eran suficiente para alimentar adecuadamente a un recién nacido, ni para conseguir una buena producción de leche, y la mayoría acababan recurriendo a la leche de fórmula.

Por desgracia, son conceptos que tenemos muy grabados, así que es frecuente que cuando una mamá reciente se enfrenta con un bebé que pide cada hora y media o dos horas, piense que es que se queda con hambre, cuando en realidad es el patrón normal de muchos recién nacidos.

Otra circunstancia que puede hacernos dudar de nuestro volumen de leche es no notar la subida (o bajada, según donde vivas), esa sensación de tener el pecho cargado de leche antes dela toma. Suele aparecer alrededor del tercer o cuarto día del parto, pero no se da en todas las mujeres; además, si tienes un bebé que pide cada poco tiempo, no deja el margen suficiente para que esa leche se acumule, ¡ya se encarga de vaciar el pecho antes!

Si a esto se suma que tenemos un bebé que llora mucho (aunque, ¿qué es mucho para ti?), que hace tomas muy largas, que tenemos la sensación de estar todo el día amamantando, que estamos cansadas porque también pide por la noche, y que siempre hay alguien que con la mejor intención nos pregunta por qué 'no le damos una ayudita', tenemos el cóctel perfecto para dudar de nuestra lactancia.

Y es que la cultura de la lactancia se ha perdido, y muchas veces no hemos compartido la crianza de otros bebés antes de tener al nuestro. Así que damos por hecho que un bebé “normal” debería pedir cada 3 horas, hacer tomas cortas, aguantar más tiempo por la noche… ¡nada más lejos de la realidad! Pero eso no lo sabemos, porque tenemos en nuestra cabeza esas recomendaciones antiguas.

Cómo mejorar nuestra producción de leche materna

mejorar nuestra producción de leche materna

Así que, que sepas que si tu bebé llora cuando no está contigo, pide cada dos por tres, no le gusta dormir solo, toma teta a menudo… ¡¡¡es un bebé normal!!! Y si gana peso y hace pis y caca de manera adecuada, lo más seguro es que tu leche sea perfecta para él o ella. Aun así, puede haber algunas cosas que podemos hacer para optimizar nuestra producción de leche:

- Lo primero y más importante sería asegurar un buen inicio de la lactancia con una estimulación adecuada los primero días. Y eso significa que el bebé debería tomar pecho unas 10 veces al día.

- El contacto piel con piel con tu bebé es crucial, ya que facilita que reconozcas cuándo está preparado para la siguiente toma, y favorece que el bebé se agarre al pecho siempre que quiera. Además, es más descansado para la mamá, lo que también es importante para que las hormonas de la lactancia actúen adecuadamente.

- Si con eso no es suficiente, podemos recurrir a la extracción de leche para aumentar la estimulación de la mama. Ya sabes, a más demanda, más producción. Puedes hacerlo de la manera que te resulte más fácil: con la mano o con un sacaleches. Pero ten en cuenta que la cantidad que tú consigas extraer no está relacionada con la cantidad que ingiere tu bebé, así que no te angusties si sale poca.

Ante la duda, puedes acudir a tu matrona o profesional de referencia en lactancia materna para asegurarte de que todo está bien. Y si por tu zona hay algún grupo de crianza o de apoyo a la lactancia, no dudes en pasarte también. Allí verás a otras mamás con experiencias o vivencias similares a la tuya, que te pueden aportar puntos de vista realmente estupendos. ¡Feliz lactancia!

Puedes leer más artículos similares a Haz tu sueño realidad: da el pecho a tu hijo libremente y sin presiones, en la categoría de Lactancia materna en Guiainfantil.com.