Efectos irreparables del azúcar en la salud de los niños

El azúcar es una fuente de calorías vacías o innecesarias

Carlota Reviriego
Carlota Reviriego Nutricionista

El azúcar forma parte directa e indirectamente de nuestra idea. Directa porque le ponemos azúcar al yogur (cuando no sería necesario porque ya lo lleva) e, indirectamente, porque muchos más alimentos de lo que nos pensamos tienen azúcar en su composición original. Por eso, deberíamos revisar muy bien nuestra dieta y la de nuestros hijos, porque son muchos los efectos irreparables del azúcar en la salud de los niños. 

Consecuencias negativas de un excesivo consumo de azúcar en la salud de los niños 

efectos negativos del azúcar

El azúcar es una fuente de calorías vacías o innecesarias, que no proporciona más nutriente que la sacarosa, ni vitaminas ni minerales. Ni siquiera el azúcar moreno o la panela, que tienen mejor prensa que el azúcar refinado, pueden considerarse sustitutos del azúcar blanco.  Si bien es cierto que estos azúcares sin refinar contienen trazas de algunos micronutrientes (y grandes cantidades de impurezas), son cantidades insignificantes que no tienen relevancia en la dieta.

Los carbohidratos, también denominados azúcares, proporcionan energía al organismo, sobre todo al cerebro. De este modo, su aporte en la dieta es necesario, si bien debemos escoger la fuente de azúcares para evitar problemas de salud: un 95% del aporte de carbohidratos en la dieta deben ser complejos y solo un 5% debe provenir de azucares sencillos.

Los azúcares sencillos o carbohidratos simples no son solo las cucharadas de azúcar que añadimos voluntariamente a las comidas o los postres, sino que también forman parte considerable algunos alimentos que se ofrecen rutinariamente en las dietas infantiles, como los cereales de desayuno, los zumos, yogures, papillas de frutas, así como en las galletas industriales ¡e incluso en el tomate frito!

Un excesivo consumo de azúcares sencillos puede tener consecuencias ciertamente graves e irreparables en la salud que pueden aparecer durante la infancia o en la edad adulta:

- Obesidad
El consumo de calorías en exceso conduce inevitablemente al sobrepeso, y, a la larga, a la obesidad. Las calorías de los carbohidratos sencillos son más fácilmente asimilables que las de ningún otro macronutriente, ya que el organismo no necesita gastar energía para digerirlas y utilizarlas, y las acumula sin miramientos, por lo que el riesgo de obesidad es aún mayor.

De hecho, los azúcares no utilizados se almacenan en el organismo en forma de grasa con la ayuda del hígado, ya que el cuerpo no tiene grandes reservas de glucosa, solo una pequeña reserva de glucógeno en el hígado, de ahí que no deban consumirse más que los carbohidratos estrictamente necesarios.

- Caries
Las caries son cavidades o daños en el esmalte dental causados normalmente, bien por el crecimiento un microorganismo, Streptococcus mutans, o bien por el pH ácido que producen algunos alimentos al mezclarse con la saliva.

El exceso de azúcares sencillos en la dieta constituye un ataque directo a la capa de esmalte dental, que puede causar un daño irreversible debilitándola seriamente. El daño máximo se produce durante los primeros 20 minutos tras su consumo y es más grave si el alimento se encuentra en formato líquido o permanece en la boca durante un tiempo prolongado.

- Diabetes
Al llegar al tracto digestivo, los carbohidratos se hidrolizan dividiéndose en unidades más sencillas, que son las que las células pueden utilizar. Sin embargo, los carbohidratos sencillos pasan directamente a la sangre, aumentando los niveles de glucosa de manera rápida.

Un exceso continuado de azúcares sencillos trastorna el funcionamiento del páncreas, que es el encargado de producir la insulina necesaria para que las células puedan utilizar el azúcar como energía, pudiendo influir en la aparición de diabetes, una enfermedad metabólica que no tiene cura.

- Enfermedades cardiovasculares
El azúcar en exceso puede elevar la presión arterial. Además, obliga al hígado a trabajar más de lo debido, liberando una mayor cantidad de grasa al torrente sanguíneo, procedente de los azúcares que el organismo no necesita. Ambos factores aumentan inevitablemente el riesgo de enfermedades cardiovasculares, pudiendo estas aparecer incluso de manera temprana.

- Envejecimiento celular
El azúcar en exceso ralentiza la renovación celular (creación de nuevas células), de manera que las células del organismo envejecen, siendo más lentas al realizar sus funciones.

- Debilitación del sistema inmune
El consumo elevado de azúcar altera la microbiota intestinal, uno de los pilares más importantes del sistema inmune. Sin esta rápida y efectiva repuesta frente a infecciones, el organismo ve su sistema inmune claramente debilitado.