Cómo y cuándo introducir la cena en bebés

Las primeras cenas del bebé

Cuando el bebé abandona la lactancia en exclusiva, es momento para comenzar a ofrecerle otros alimentos. Suele comenzarse a ofrecer la alimentación complementaria a la hora de la comida y la merienda, y, sin que exista una razón científica que lo respalde, posponer la cena para cuando los bebés son más mayores. Entonces, ¿cómo y cuándo introducir la cena en bebés?

Cuándo introducir la cena en bebés

La cena en bebés

Si bien científicamente no hay fecha determinada para la introducción de la cena en la dieta del bebé, y ésta puede ofrecerse a partir de los 6 meses, lo cierto es que, debido a los horarios habituales de comidas en España y otros países latinos, es muy difícil que un bebé pequeño no esté cansado a la hora de la cena, haciendo complicado que se interese por la comida.

En otros países europeos, sin embargo, es mucho más habitual ofrecer alimentos en la cena que a la hora de la comida, puesto que es la que se considera comida principal, la más contundente, y en la que se reúne toda la familia a la mesa, claro, que se realiza alrededor de las 5 de la tarde.

Cómo introducir la cena en bebés

Centrándonos en nuestros horarios habituales, la cena en bebés puede introducirse, sin forzarle, cuando éste sea capaz de estar lo suficientemente activo para mostrar interés por lo que los demás están haciendo. No sirve de nada hacerlo cuando el bebé está cansado y adormilado, solo conseguiremos pasar todos un mal rato y hacerle asociar la comida con un momento desagradable.

Además, y dado que el bebé hará poco o nada de ejercicio después de cenar, debe ser  ligera y de fácil digestión. Por ejemplo, no es conveniente ofrecerle dos platos, salvo que el primero sea muy ligero, como un puré o una sopa. Por otra parte, las carnes son más pesadas de digerir que los pescados, y los huevos fritos más que las tortillas.

Con respecto a la cantidad, será el bebé el que decida cuánto quiere comer, y aunque muy probablemente no habrá dos días iguales, debemos respetar su ritmo. Es muy probable que, si se ofrecen dos platos, el bebé solo muestre interés por el primero, por lo que puede resultar más apropiado colocar todos los alimentos que se quieran ofrecer en un único plato, todos juntos para que pueda escoger y probar. 

Al principio, y debido a que el bebé no comerá demasiado en la cena, es conveniente continuar ofreciendo un biberón de leche antes de acostarse. Si se continúa con la lactancia materna, por supuesto también debe ofrecerse ésta a demanda. Cuando los bebés son más grandes y ya no toman biberón, ofrecer un vaso de leche antes de acostarse o con la propia cena, puede ayudarnos a asegurar que consume el calcio suficiente para sus huesos y a comenzar con la rutina de antes de dormir, ya que la leche, y más si es calentita, favorece la relajación.