Cómo alimentar al niño que realiza actividades deportivas

Qué alimentos ha de tomar el niño que realiza deporte

Cuando un niño hace deporte después del colegio o los fines de semana, hay que asegurarse de ofrecerle un buen aporte de energía que le permita realizar esa actividad física. Más aun cuando se trata de actividades extremas o muy frecuentes, como entrenamientos físicos a niveles competitivos, ya sea fútbol, baloncesto, gimnasia rítmica o ballet. En Guiainfantil.com te contamos cómo alimentar al niño que realiza actividades deportivas.

Alimentación para el niño que realiza actividades deportivas

Alimentación del niño que realiza actividades deportivas

Los niños deportistas tienen unos requerimientos nutricionales superiores a la media, debido a que utilizan más energía en su actividad física diaria. Estas necesidades están directamente relacionadas con el número de horas y la intensidad del ejercicio físico que el niño realiza, partiendo de la base de los requerimientos basales individuales de cada niño. Toma nota de estos consejos para alimentar al niño que realiza actividades deportivas.  

Lo más importante en los momentos previos y posteriores al ejercicio, así como durante el mismo, es el mantenimiento de una correcta hidratación. Aunque los niños no tienen una visible tendencia a sudar demasiado, el ejercicio físico hace que se incremente la transpiración, incrementándose también las posibilidades de deshidratación. Es de vital importancia asegurar que el niño tiene acceso a bebidas hidratantes.

La primera opción es el agua, que debe estar accesible en todo momento. Sin embargo, después del ejercicio físico, un aporte de vitaminas y minerales para compensar la pérdida que ocurre con la sudoración, puede ser ventajosa. De este modo, una bebida a base de agua y fruta (un zumo natural podría hacer este servicio) podría ser una opción a considerar. De hecho, el zumo tiene la ventaja añadida de proporcionar azúcar sencillo que puede ser beneficioso para recuperar energías tras el ejercicio. Además de agua, con la sudoración se pierden también minerales, principalmente calcio, hierro, sodio, potasio y magnesio. El calcio es vital para los huesos y el hierro lo es para la respiración de las células y el funcionamiento de los músculos. 

A pesar de que es necesario reponer todo lo perdido al transpirar, siempre es preferible evitar las bebidas energéticas o para deportistas y los refrescos, ya que no son apropiados en la infancia. En caso de sudoración extrema es mejor recurrir a una solución de rehidratación oral, aunque mejor bajo recomendación médica.

Otra recomendación muy importante es no comer justo antes del ejercicio físico, sino intentar dejar un espacio de alrededor de 3h antes de una actividad intensa. El principal motivo para esta recomendación es que el cuerpo utiliza energía para realizar la digestión así como para mantener la temperatura corporal, por lo que, si se está haciendo la digestión durante el ejercicio, mucha de la energía se centrara en las actividades digestivas y no en el propio ejercicio físico, pudiendo agotar la energía y disminuir el rendimiento.

A modo de resumen, algo que debe tenerse siempre presente es:

- El niño que realiza actividades deportivas ha de estar bien hidratado

- Hay que ofrecer al niño una dieta equilibrada.

- Evitar las dietas hiperproteicas o bajas en grasas

- Evitar las dietas que son excesivamente ricas en carbohidratos sencillos.