La importancia de comer en familia para el niño

Razones para comer en familia

La comida es, en nuestra cultura, no solo el medio que utilizamos para alimentarnos, sino también el centro de acontecimientos sociales, un medio por el que expresar sentimientos, por no hablar de sus altas connotaciones sociales.

Es por ello que el niño, desde pequeño, no solo es importante tomar comidas, nutritivas y saludables, además comer en familia para el niño tiene una importancia aun mayor porque además beneficia sus hábitos nutricionales presentes y futuros de muchas maneras.

Por qué es tan importante comer en familia para el niño

Comer en familia, la importancia para el niño

- La comida elaborada en casa es, tradicionalmente más nutritiva.

- Los niños que comen de manera habitual en familia tienden a comer de manera más saludable, incluyendo más frutas, verduras y carbohidratos complejos en su dieta, y evitando dulces y aperitivos salados entre horas.

- A medida que los hijos van creciendo, la comida es una oportunidad de reconectar en familia, de compartir las actividades diarias y mantener estrechos lazos de comunicación entre padres e hijos.

- La comunicación que consigue el momento de la comida en familia es vital sobre todo en la adolescencia. Se ha observado que los adolescentes que comen y han comido habitualmente en familia tienden a evitar el alcohol, el tabaco y las drogas y a seguir una dieta más saludable al llegar a la edad adulta.

Cómo sacar tiempo para comer en familia

Sacar tiempo para elaborar una comida nutritiva y comerla en familia puede ser complicado, sobre todo con los horarios de trabajo y colegio, además de las actividades extraescolares de los más pequeños, sin embargo, es algo que debemos intentar por el beneficio de nuestros hijos. 

- Planificar con antelación es lo más útil a la hora de las comidas familiares. Elaborar una lista de la compra, incluso un calendario de menús, y tener ingredientes básicos siempre a mano, puede ser de gran ayuda debido al escaso tiempo del que los adultos disponemos.

- También es necesario estar abierto a contratiempos y modificaciones, es decir, cenar un poco más tarde si papa no ha llegado de trabajar, o comer un poco antes para acompañar al hermano mayor al partido de fútbol.

- Utiliza los fines de semana para pasar tiempo en la cocina, en familia. Aunque parezca extraño y aburrido, ¡no lo es! Permitir al niño que ayude a lavar las verduras o incluso a hacer las bolitas que luego serán albóndigas, enseñándole como se hacen las cosas y de donde vienen los alimentos, hace de la comida algo divertido y, para ellos, interesante.

- Pero sobre todo, lo más importante de comer en familia es el ejemplo. Los niños, y cuanto más pequeños más todavía, sienten una especial admiración por todo lo que los padres hacen, por lo que si nos ven comer algo, su actitud ante ese alimento será positiva.