Las primeras comidas de los niños en el comedor escolar

El reto de la alimentación al inicio de la escuela infantil

El comienzo del colegio es un hito importante en la vida de un niño, tanto como lo es el primer día de guardería o su primera noche separado de papa y mama. Es cierto que la mayor parte de los niños que asisten a guarderías desde edades tempranas están ya acostumbrados a tomar su comida en estos lugares, pero lo cierto es que las diferencias entre los comedores de las guarderías y los comedores escolares son ciertamente enorme para ellos.

Las primeras comidas de los niños en el comedor escolar no son fáciles, no solo se enfrentan a un lugar nuevo, increíblemente más grande que el que acaban de abandonar, sino que además, está repleto de gente desconocida, niños mucho mayores que son los dueños del territorio.

Consejos para afrontar las primeras comidas de los niños en el comedor escolar

Las primeras comidas de los niños en el comedor del colegio

Aunque muchos niños estarán más que preparados tanto emocionalmente como físicamente para el cambio, las primeras comidas de los niños en el comedor escolar, en un nuevo colegio puede convertirse en un reto para algunos de estos pequeños, y como padres, podemos facilitar esta transición siguiendo unas simples y fáciles pautas.

- Si el niño aun come purés, es conveniente que el niño vaya familiarizándose con los movimientos necesarios para el masticado pero sin necesidad de masticar, incorporando pequeños trozos de alimentos que se deshagan en la boca, o cambiando la textura de los mismos utilizando un tenedor para machacarlo en lugar de la batidora. Poco a poco se puede ir aumentando el tamaño de los trozos, siempre teniendo en cuenta que sean de masticado fácil, para que el niño se acostumbre a tener trozos en la boca aunque no requieran un intenso masticado

- El niño debe sentarse y compartir el momento de la comida con el resto de la familia, acostumbrándose así a comer acompañado de otras personas que tienen lo mismo en el plato.

- Deben ponerse a su alcance tenedor y cuchara (cuchillos probablemente no sean ni apropiados ni necesarios, ya que el personal del comedor escolar ayudara al niño) e incitar al niño a utilizarlos.

- El niño debe comer solo, sin ayuda de los padres, porque muy probablemente el personal del comedor no pueda ayudar en esas primeras comidas a los niños, así que, cuanto antes sea capaz de hacerlo de manera independiente, menos abrumado se sentirá cuando tenga que hacerlo en el comedor.

- Aunque no es ideal, debe intentarse poner un límite en el tiempo que se utiliza en las comidas, ya que en el colegio, sobre todo si hay dos turnos de comidas, como suele ocurrir en colegios de tamaño moderado, los niños tendrán un tiempo determinado para terminar sus platos.

- La diferencia más sustancial con respecto a lo que el niño podía comer en la guardería podría ser el cambio de un solo plato -un puré que lleva todo incorporado- a tres, primero, segundo y postre. En muchos casos los más pequeños tendrán suficiente con el primer plato y se irán acostumbrando poco a poco al nuevo menú.