Zumo de fruta o pieza de fruta para los niños, ¿qué es mejor?

¿Es lo mismo dar un zumo que una pieza de fruta?

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

En la merienda los niños prefieren galletas, bollos y otros dulces antes que comerse una pieza de fruta, así que los padres optamos por darles zumos para compensar creyendo que estamos optando por el mal menor. Pero, ante esta elección: zumo de fruta o pieza de fruta para los niños, ¿qué es mejor?

Pues bien, aunque es un buen recurso para que nuestros hijos coman fruta de una vez por todas, resulta que, muy a nuestro pesar, sustituir un zumo por fruta no es lo mismo. Te explicamos por qué.

Qué elegir: zumo de fruta o pieza de fruta para los niños

¿Zumo de fruta o pieza de fruta para los niños?

Los zumos de fruta no aportan los mismos nutrientes que una pieza de fruta a los niños; y mucho menos si el zumo se trata de un envasado. ¿Por qué?

- Para empezar al zumo envasado se le añaden conservantes y azúcares que la fruta no lleva, y en ocasiones si leemos los componentes del zumo, ni siquiera está elaborado con 100% fruta natural, sino a base de un concentrado con saborizantes artificiales. 

Esos azúcares añadidos no son en absoluto saludables, ya que penetran rápidamente en el torrente sanguíneo subiendo el nivel de azúcar en sangre y activando la insulina, que se encarga de almacenar este azúcar en forma de hidratos de carbono o grasa corporal. Un exceso de azúcar incluso podría llegar a provocar diabetes en los niños desde edades muy tempranas; por no hablar de lo perjudicial que resulta para los dientes.

- En el caso de niños con mucha actividad física los zumos pueden resultar una manera rápida de recuperar el cansancio muscular debido a este azúcar, pero sigue siendo más saludable consumir esos azúcares a través de la fruta natural. 

- ¿Y qué ocurre si el zumo es natural? Aunque esta opción es mucho mejor, ya que no añadimos azúcar ni conservantes, sigue siendo más saludable la fruta entera, ya que parte de la fibra que contiene se pierde en el exprimido y, en el momento que pelamos la fruta, comienza poco a poco la oxidación de las vitaminas, que realmente son el aporte nutricional que nos interesa.

- En el caso de los niños más pequeños la opción de una papilla de frutas es la más acertada, ya que ahí sí va incluida toda la fibra de la fruta y resulta más saciante que el zumo, pero siempre debemos acordarnos de no añadir ningún tipo de endulzante, salvo la miel natural que aporta un plus de energía y vitaminas.

No hay que olvidar que también en las papillas de frutas las vitaminas se oxidan más rápidamente que en la propia fruta, pero aún así es un buen recurso para los que se niegan a comer fruta.

En definitiva, ante la duda de dar zumo de fruta o pieza de fruta para los niños, lo mejor es comer la fruta entera y sin pelar, que es como se conservan mejor los nutrientes, pero si esto nos resulta muy complicado porque a los niños no les gusta, probad a hacerles macedonias de frutas caseras, y pide que te ayuden a hacerla. ¡Puede que te sorprenda!