Qué hacer si mi hijo tiene sobrepeso

10 consejos para padres de niños con obesidad

Se ha demostrado que un alto porcentaje de los niños que tienen sobrepeso se debe a que se desarrollan en un ambiente obesogénico, esto quiere decir que tienen generalmente padres con problemas de exceso de peso, un estilo de vida sedentario, además de tener a su disposición alimentos procesados con un alto contenido en azúcar, grasas y sal. ¿Qué hacer si mi hijo tiene sobrepeso?, ¿Qué dieta es la más indicada?

Mi hijo tiene sobrepeso, ¿qué debo hacer?

Mi hijo tiene sobrepeso

- En primer lugar se deberá conocer los hábitos alimenticios a nivel familiar, si los padres consumen alimentos no saludable, hay que hacer reeducación alimentaria, ya que el ejemplo de los padres es el primer paso para solucionar el problema de sobrepeso en el niño.

- Eliminar de la nevera y alacena todos los productos procesados ricos en azúcares y grasas de mala calidad (helados, galletas, chuches, refrescos azucarados).

- Elegir alimentos ricos en fibras (arroz integral, pasta integral, legumbres, frutas y verduras), estos alimentos no solo mejoran el tránsito intestinal sino que también son alimentos altamente saciantes lo que permitirá que el niño no tenga hambre en las horas posteriores. Para lograr este cambio puedes ir alternando alimentos con o sin fibras, por ejemplo arroz integral y/o arroz blanco.

- No es necesario cambiar los lácteos enteros por lácteos desnatados, lo más importante es que el niño pueda consumirlo a lo largo del día y mezclarlos con otros alimentos nutritivos, por ejemplo pan integral con queso, batido de leche con plátano, etc.

- Planificar las comidas, si es un niño que le apetece comer a todas horas del día, en está situación será importante definir horarios de comidas para que se genere una rutina, esto permitirá al niño no estar pensando todo el día en comer y destinar el tiempo a hacer otros tipos de actividades como leer, jugar o hacer algún deporte.

- En caso de que el niño tenga ansiedad y no pueda gestionarla adecuadamente, es importante que tenga a mano alimentos saludables (frutas, frutos secos, frutas desecadas, algún yogur, etc), como también incorporar actividades para desviar la atención.

- Reservar los alimentos azucarados o tipo snack para situaciones especiales como cumpleaños, eventos familiares, eventos con amigos, y/o también para algún día de la semana que esté incluido en su planificación del menú semanal.

- Intentar que en el menú semanal del niño exista un 80% de alimentos saludables (frutas, verduras, legumbres, cereales integrales, lácteos)  y un 20% de alimentos no saludables (dulces, patatas fritas, refrescos o zumos azucarados,etc.)

- No utilizar la comida como premio y/o castigo, ejemplo: “como sacaste buena nota te mereces un helado”; “como te portaste mal durante el día no cenas por la noche”. Los alimentos nos aportan nutrientes y no tienen porque relacionarse con la conducta del niño a lo largo del día.

- Motivar al niño a moverse más, llevarlo más al parque, que elija un deporte o actividad que le agrade y que lo pueda hacer con sus amigos, de está manera se divertirá  y no será como un objetivo más a cumplir para la  bajada de peso.