Enseñar a comer a un niño desde recién nacido

Consejos para que los niños aprendan a comer desde la primera infancia

Enseñar a comer bien a un niño es, sin duda alguna, un regalo de inestimable valor que como padres le hacemos de cara a su vida adulta. Para ello, debemos empezar desde el principio, desde que tenemos a nuestro precioso y preciado recién nacido en brazos, siguiendo unos sencillos consejos.

8 consejos para enseñar a comer a un niño desde recién nacido

Cómo enseñar a comer a un niño desde recién nacido 

- Ofrecer la lactancia a demanda, de manera que favorecemos su autonomía, les enseñamos a tomar decisiones sobre su alimentación, entendiendo y atendiendo las señales de saciedad de su propio cuerpo.

- A demanda es a demanda. No se debe establecer ni la duración de las tomas ni el tiempo entre ellas, ni con lactancia materna ni artificial.

- Respetar las indicaciones de la leche de fórmula si se escoge esta forma de alimentación. No respetar la proporción de cacitos de leche y agua provoca que los riñones del bebé, que aún no funcionan como lo harán cuando crezcan, tengan que trabajar más y más rápido, con los problemas que ello puede acarrear.

- Respetar la edad para la introducción de la alimentación complementaria. Introducir alimentos demasiado pronto puede ocasionarle molestias digestivas e incluso ser causa de futuras intolerancias.

- No utilizar sal y/o azúcar antes de lo recomendado. En el caso de la sal, además de que no es necesaria porque los bebés no tienen costumbre de consumir alimentos salados, la gran cantidad de sodio puede causar un problema a sus riñones, ya que tendrán dificultades para excretarlo. El azúcar, además de ser un peligro para la salud por muchos motivos, también lo es para la salud bucal, pudiendo crear problemas en la dentadura, ya sea de leche o definitiva.

- Dejarles comer solos. Sí, es cierto, preparan mucho lio, tardan más de lo que nos gustaría, se manchan, ¡es un desastre! Pero para aprender a comer, hay que dejarles hacerlo. Los niños necesitan hacerse más autónomos en general, poco a poco y con respeto, y eso también incluye la comida. Serán meses de aprendizaje, así que hay que armarse de paciencia, dejarles tocar y manipular la comida, con sus manos o con los cubiertos, y  sobre todo, dejarles mancharse, con ropa vieja y un buen babero, el estropicio parecerá menor.

- Respetar su ritmo. Si el bebé tiene interés por la comida, la probara y comerá, y si no lo tiene, no conseguiremos nada bueno insistiendo ni obligándole a comer. Forzar a un niño a comer o probar la comida, aunque sea una pequeña cantidad, contradice las señales de su propio cuerpo, incitándole a dejar a otros tomar esas decisiones y creando hábitos alimentarios poco saludables.

- Sentarle a la mesa con los demás. Al comenzar la alimentación complementaria, es muy probable que el bebé sienta poca atracción por la comida, y, si se sienta a la mesa con el resto de la familia, es probable que su interés vaya en aumento, mientras que si le ofrecemos la comida aparte, puede que ni siquiera sepa qué hacer con ella.