4 razones para poner límites a los niños

Los motivos por los que hay que crear normas en la familia

Es importante que los niños aprendan hasta dónde pueden llegar en la relación con sus padres. En el desarrollo de su personalidad, los pequeños ensayan y comprueban estos límites y pondrán a prueba a los adultos en numerosas ocasiones.

La ausencia de normas en la familia puede traer consecuencias negativas para nuestros hijos. Te contamos cuáles son las verdaderas razones por las que debemos poner límites a los niños.

Por qué tenemos que poner límites a los niños

Razones para poner límites a los niños 

Entre todas las razones existentes para poner límites a los niños, estas son las más importantes:

1- Dan seguridad

Los padres son el referente de los niños. Son la guía que les enseña lo que está bien y lo que está mal. Todo esto ocurre gracias a que existen unas normas y unos límites que lo padres utilizan como herramienta para enseñarle la manera de actuar ante diferentes situaciones. Estos límites marcan el camino a seguir por el niño y esto le da seguridad. Si estas normas no existieran el niño puede sentirse perdido ya que no tiene ningún camino marcado que seguir y a la larga esto repercutirá en su confianza hacia el mundo que le rodea.

2- Son esenciales para su educación

Educar a los hijos significa acompañarles durante su desarrollo con cariño y dedicación para ayudarles a ser personas equilibradas. Para conseguirlo son importantes los límites y las normas y saber decir “no” a tiempo. Para muchos padres existe una resistencia a decir no a sus hijos y complacen sus necesidades y deseos para conseguir su felicidad. Esto que puede parecer positivo, no lo es. Por tanto, decir “no” a los niños será beneficioso para su educación. Al hacerlo se irán configurando los límites y las normas que conseguirán que el niño sea más hábil emocionalmente y pueda ser más feliz .

3- Transmiten valores

Al poner límites los padres van marcando en sus hijos los comportamientos que son correctos y los que son incorrectos. Al principio estas reglas son solo son normas que se han de cumplir, pero a medida que se van poniendo en práctica, los niños las van interiorizando y van aprendiendo los valores que hay detrás de ellas, como pueden ser: el respeto, la solidaridad, la paciencia, etc.

4- Les ayuda a “portarse bien”

Los límites van marcando al niño cómo ha de actuar. Al seguirlos habrá mayor probabilidad que el niño tenga buen comportamiento y recibirá mayor número de elogios y esto ayudará a la creación de una alta autoestima. Al conseguir mayor autoestima el niño seguirá realizando acciones consideradas como “buenas” por el entorno y por tanto se “portará bien”.

Cómo deben ser los límites que pongamos a los niños

Por todas las razones anteriores es por lo que es importante que los límites sean hablados, definidos y consensuados por los padres. Es decir, que la naturaleza de los límites sea el de guiar a los niños y que se evite ponerlos sin pensar por un momento de rabia debido a un mal comportamiento de los hijos.

Para que los límites funciones han de ser consecuentes con la idea que los padres tengan de lo que es un buen comportamiento y de lo que esperan de sus hijos. Por tanto, cada familia será la responsable de definir sus propios límites en función de lo que sea más importante para ellos.