Por qué no hay que dejar ganar a los niños en los juegos para evitar su frustración

Enseñar a los niños a que no todo saldrá como ellos quieren puede ayudarles mucho en la edad adulta

Sara Tarrés
Sara Tarrés Psicóloga Infantil

A ningún niño le gusta perder cuando juega, lo sabemos bien. Los hemos visto llorar, tirarlo todo por el suelo, escupir, hacer trampas o irse enfadados a su habitación. Por este motivo y con la mejor de las intenciones muchos padres, al jugar con nuestros hijos, hemos tenido la tentación de dejarles ganar para evitar que se frustren al perder.

¿Pero es adecuado evitar esta frustración que, en definitiva, forma parte del aprendizaje que todos los niños deben asumir en algún momento de sus vidas? La respuesta es un rotundo no y lo explicamos a continuación.

Por qué no se debe evitar que los niños se frustren

Dejar ganar a los hijos: sí o no 

Probablemente todos -abuelos, padres y otros educadores- en más de una ocasión hemos dejado que nuestros pequeños nos ganen para evitar que sientan esa desagradable sensación de frustración que nos invade al perder. Pero ¡cuidado! Esta estrategia sobreprotectora que inicialmente favorece al niño a la larga juega en su contra hasta tal punto que les puede llegar a convertir en pequeños tiranos que no asumen un fracaso o un no por respuesta.

Los niños deben aprender que unas veces se gana y otras se pierde. Este aprendizaje solo se produce a través de la propia experiencia mediante la aceptación de las victorias y derrotas que vamos acumulando. Así y por más que nos duela ver el disgusto en sus caras cuando pierden debemos tener en cuenta que para un buen desarrollo personal, emocional y social hay que aprender también a aceptar las frustraciones y entender que no siempre las cosas salen como uno desea. La capacidad de aceptar las derrotas o las victorias de los demás es un signo de madurez.

No es menos cierto que durante los primeros cinco años, por lo general, los niños quieren ser siempre los primeros y ganar a toda costa en todos los juegos. Es algo principalmente evolutivo y característico de la etapa en la que se encuentran, una fase principalmente dominada por el pensamiento egocéntrico y de la satisfacción inmediata de sus necesidades por su poca capacidad de retrasar la gratificación.

No obstante, es precisamente en esta etapa en la que debemos ir enseñando que no siempre se puede ganar. Sin ser excesivamente duros ni estrictos es importante enseñarles a aceptar la frustración que supone una derrota.

¿Qué podemos hacer los padres?

- Principalmente debemos evitar transmitir o inculcar a los niños que todo juego es una competición en la que debemos ganar para ser el mejor. El mensaje a trasladar es precisamente el contrario, jugamos para divertirnos, para aprender, para entretenernos y pasar un buen rato. No debemos enfadarnos al perder, el otro también tiene derecho a ganar.

- Del mismo modo debemos controlar nuestras reacciones, tanto en las victorias como en las derrotas. Los niños aprenden por imitación y los padres somos sus principales referentes y modelos a seguir.

- Igualmente importante es enseñarles las consecuencias a sus reacciones excesivas al perder, poniendo límites a su enfado. Si es necesario se para y se guarda el juego hasta la próxima ocasión en la que esté más tranquilo y dispuesto a jugar para divertirse.

Recursos para padres sobre la frustración de los niños

Qué pueden aprender los niños de la frustración Qué pueden aprender los niños de la frustración. La frustración es un sentimiento muy común durante la infancia. Cuando los niños se sienten frustrados gritan, se enrabietan, lloran o incluso se muestran agresivos. Te contamos qué pueden aprender los niños de la frustración y cómo ayudar al niño con baja tolerancia a la frustración. El sentimiento de frustración en la infancia. Niños caprichosos que se frustran con facilidad.

5 cosas que los padres aprenden de la frustración de los niños 5 cosas que los padres aprenden de la frustración de los niños. Hay algunas cosas que podemos aprender de la frustración y ciertos comportamientos de los niños. Los padres debemos reflexionar sobre la conducta de los pequeños y descubrir algunas inseguridades en nosotros mismos. Consejos para que los padres reflexionen sobre la crianza.

Niños con baja tolerancia a la frustración Niños con baja tolerancia a la frustración. Qué hacer si el niño tiene una baja tolerancia a la frustración. Se trata de niños exigentes, que no manejan bien sus emociones, impulsivos y poco flexibles. En Guiainfantil.com te contamos qué hacer para que los niños acepten la frustración cuando no pueden cumplir sus deseos.

El cuento que no quería escribirse. Cuento infantil El cuento que no quería escribirse. Cuento infantil. Esta es la historia de un cuento que no quería escribirse, un cuento que habla sobre la frustración infantil. Un cuento rebelde y una niña que quería domesticarlo. Descubre cómo termina este cuento para que los niños aprendan que no todo sale como uno quiere y que siempre hay alternativas.

Leo y su bicicleta. Cuento corto sobre la frustración Leo y su bicicleta. Cuento corto sobre la frustración. Este cuento corto habla a los niños sobre la frustración. Es normal sentirse frustrados cuando no logramos algo que queremos, y con este cuento infantil podrás hablar a tus hijos sobre esta emoción. Acompañamos la historia con actividades de comprensión lectora y más recursos educativos.

Tips para enseñar a los niños a manejar la frustración Tips para enseñar a los niños a manejar la frustración. La frustración nos llena de sentimientos de rabia de los que también podemos aprender. Y no es sólo algo propio de los adultos. Los niños también se enfrentan a la frustración y en la mayoría de los casos se ven desbordados por ella. No saben lo que es ni cómo manejarla. Te explicamos cómo puedes ayudarles a superar ese sentimiento para que no les termine haciendo daño.

Cómo saber si el niño sabe tolerar una frustración Cómo saber si el niño sabe tolerar una frustración. Cómo enseñar a los niños a enfrentarse a la frustración. Silvia Álava, psicóloga infantil, nos explica cuando podemos considerar que nuestro hijo ya ya adquirido una buena tolerancia a la frustración. Señales que indican que el niño sabe manejar la frustración y ya no recurre a rabietas y pataletas.

La frustración de los padres impide que sus hijos sean felices La frustración de los padres impide que sus hijos sean felices. Reflexiona sobre ello: cuando los padres sienten frustración, están impidiendo que sus hijos sean felices. Y es que las expectativas que un padre o madre frustrada deposita en los niños hace que los niños no sean felices, ya que daña su autoestima y les impide sacar lo mejor de ellos mismos.

Puedes leer más artículos similares a Por qué no hay que dejar ganar a los niños en los juegos para evitar su frustración, en la categoría de Conducta en Guiainfantil.com.