Guía para acompañar a los niños con baja tolerancia a la frustración

Por qué es tan importante ayudar a los niños a gestionar sus frustraciones

Adriana Méndez
Adriana Méndez Redactora y psicóloga

La frustración es una emoción que todos, en algunos momentos de nuestra vida, hemos sentido. Se trata, por tanto, de una emoción que resulta desagradable pero que debemos aprender a gestionar, porque la vamos a seguir sintiendo cuando algo no nos sale tal y como deseamos. De ahí la importancia de que los padres, en nuestro intento de transmitir educación emocional a nuestros hijos, trabajemos con los niños su baja tolerancia a la frustración.

Por ello, a continuación vamos a saber más sobre la frustración y cómo podemos enseñar a los más pequeños de la casa a manejarla.

Cuando los niños tienen baja tolerancia a la frustración

Guía sobre la baja tolerancia a la frustración de los niños

A ninguna persona le gusta sentirse frustrado, pues es una emoción que nos deja con una sensación terrible de decaimiento emocional y desmotivación que atacan de manera directa a nuestra seguridad propia. Sin embargo, es un elemento que se encuentra presente en la cotidianidad y no hay manera de evitarlo, pero sí de superarlo y es justo eso lo que hay que enseñarle a los niños en las etapas más tempranas de su vida.

La frustración es inherente a la infancia, ¿por qué? Porque los niños están más inclinados hacia la impulsividad y la emocionalidad desbordada que al razonamiento, ya que esta área en particular del cerebro aún no se ha desarrollado por completo, por lo que, si los niños desean algo quien obtenerlo a toda costa, sin medir su alcance, posibilidad o compromiso y cuando no lo obtienen se frustran y es donde devienen los berrinches.

Es por eso que en este artículo mostramos lo positivo que es dejar que tu pequeño exprese sus frustraciones, cómo ayudarle a hacerlo y cómo podemos enseñarle a manejar esta emoción.

Por qué es importante dejar que tus hijos liberen frustraciones

La tolerancia a la frustración de los niños

Como padres, es muy común pensar que las frustraciones causan sufrimiento a los pequeños, entonces serán infelices o generarán un trauma futuro y por ello se quiere hacer todo lo posible para evitar que los niños armen alguna clase de berrinche. Sin embargo, vivir estas emociones no hace mal a los pequeños, por el contrario, les ofrece un aprendizaje muy valioso que aprovecharán en su futuro.

Hay que entender que en la infancia todo se compone de procesos y gracias a estos el niño obtiene un desarrollo favorable físico, mental y emocional. Cuando los niños se ven sujetos a un cambio o a algo nuevo que desconocen existe una serie de fases que se experimentan:

- Sorpresa por el evento ocurrido.

- Negación de que esto influya en la vida a la que se está acostumbrando o no querer incorporar la información recibida a la realidad.

- Frustración, que es el cúmulo de emociones e incomodidades que se sienten mientras el evento ocurre y se está adaptando al mismo.

- Aceptación de la realidad que ha cambiado y por ende hay que convertirla en una parte normal de la vida.

- Aprendizaje, porque todo lo que vivimos nos deja una lección que será muy valiosa para el futuro.

Cuando se evita que el niño libere el cúmulo de sentimientos, se rompen las fases y se crea una distorsión. Para obtener el aprendizaje y pasar de la negación a la aceptación es necesario también atravesar la frustración, entenderla, acostumbrarse a ella y desarrollar tolerancia a esta. Así el niño pasa de no saber hacer algo, hasta ser capaz de conocer sobre el tema, comenzar a practicarlo y finalmente dominarlo.

La educación emocional de los padres a los niños

Las frustraciones de tus hijos

Es normal que los padres quieran proteger a sus hijos de todo mal, pero cuando se encierra a los niños en una burbuja rosa de perfección, al crecer no sabrán enfrentarse al mundo que les rodea y eso sí que les hará daño. Esto es lo que ocurre cuando no se deja que un niño experimente frustración, ya que en cierta medida se está evitando que el niño sepa lo que tiene que hacer al momento de obtener cualquier tipo de aprendizaje y no sepa cómo resolver problemas.

¿Así que hay que dejar que los niños sufran en todo momento frente a algo que no puedan? Por supuesto que no, se trata de dejarlos experimentar hasta que llegue a su límite de tolerancia, pero hay también que hacerles saber que en el momento en que necesiten ayuda pueden pedirla (y que nosotros, sus padres, vamos a estar para ellos siempre que lo necesiten) y que cuentan con distintas herramientas para solucionar sus problemas.

¿Cómo se logra esto? A través de las prácticas constantes (ensayo y error), cuando no entienda algo, explícale hasta que comprenda y sobre todo hazle saber que está bien equivocarse porque eso es una enseñanza y ello no debe impedir que lo siga intentando hasta tener éxito. Esto lo ayudará mucho a conquistar una nueva habilidad, desarrollar paciencia y valorar la persistencia, así que ya sabes, déjalos que se frustren con amor.

Importancia de desarrollar la tolerancia infantil a la frustración

¿Crees que tienes en casa un niño con baja tolerancia a la frustración? Es algo completamente normal, pues es una emoción que, como ya te hemos explicado, los niños deben aprender a gestionar.

Un punto resaltante en dejar que el niño libere sus frustraciones es que desarrolle tolerancia a las mismas, esta habilidad es de gran utilidad a la hora de entender que no se puede tenerlo todo en la vida y que habrá cosas para las que no sea muy apto, pero que esto no debe ser un impedimento para buscar otras áreas en las cuales interesarse y esforzarse en otras situaciones en las que seguro brillará.

Otra lección significativa que aprenden los niños con la tolerancia a la frustración es que pueden ser capaces de seguir intentando algo sin desanimarse porque las primeras veces no obtengan el resultado esperado.

[Leer +: Cuento infantil sobre la tolerancia a la frustración]

Cómo ayudar a que los niños a gestionar la frustración

Enseñar a los niños a gestionar su frustración

Te dejo una serie de tips que te ayudarán a trabajar en la bala tolerancia a la frustración de los niños.

1. Enseñarles a intentarlo una y otra vez para que puedan lograr algo. Esto es muy común por ejemplo, al momento de enseñarles a caminar, colorear, escribir, etc.

2. Guíalos hasta que lo puedan hacer por su cuenta, pero no hagas todo por ellos. Es de gran importancia que dejes que ellos hagan las cosas por su cuenta en la mayor medida posible y que allí estarás cuando necesiten ayuda. Es importante fomentar la autonomía infantil desde una edad temprana.

3. Enséñales que pedir ayuda no está mal cuando no sepan o desconozcan algo pues es la manera correcta de obtener conocimiento nuevo.

4. Todo tiene un inicio y este puede ser el paso más difícil. Muchos niños se frustran porque no saben hacer algo a la primera, así que este es el temor que más deben romper. El miedo al fracaso es uno de los grandes impedimentos que nos alejan de nuestros sueños y propósitos.

5. La paciencia y la persistencia es la clave para conseguir cualquier objetivo.

6. Si algo no se le da por ningún medio, entonces puede intentar otra cosa. Hazle saber que puede tener distintas opciones para enfocarse, solo tiene que buscar un nuevo interés, aprender de este y practicar.

7. Está bien que los niños tengan berrinches (forma parte de su desarrollo emocional) y tenemos que enseñarles que es normal enfadarse en algunos momentos (como cuando nos sentimos frustrados porque no conseguimos lo que queremos). En caso de rabieta, la guía 'Cómo lidiar con los berrinches' (de la Oficina para el Bienestar Infantil de Estados Unidos) recomienda que mantengamos la calma siempre, evitemos sobrerreaccionar y tener nuestro propio berrinche. Es mejor acompañar al niño para ayudarle a calmarse y, una vez que lo ha hecho, hablarle sobre la emoción que acaba de sentir.

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