Por qué el color rosa crea polémica entre los niños

Qué significa que el niño no quiera saber nada del color rosa

Cuando preguntas cuál es el color favorito a un niño pequeño lo más probable es que no se decante por ninguno en concreto y te diga que le gustan todos, o quizá elija el color favorito de papá o mamá. 

Sin embargo, a partir de una cierta edad todos los niños acostumbran a tener preferencias hacia algunos colores. 

El rosa es quizás el color más polémico y el que entre niños y niñas acostumbra a crear posiciones contrarias; bien sea de rechazo o bien de predilección hacia él. ¿Por qué el color rosa crea polémica entre los niños?

La razón de por qué el color rosa crea polémica entre los niños

Por qué el color rosa crea polémica entre los niños

Alrededor de los cuatro años el niño empieza a desarrollar la conciencia del "yo" como individuo que se separa del resto de las personas y que, por lo tanto, tiene una identidad, una forma de ser y de pensar. 

Identificarse o no con un color es equivalente a aceptar como propias las atribuciones que pensamos que van asociadas a él. Estas atribuciones pueden cambiar sutilmente en función de las experiencias que haya vivido el niño alrededor del color, pero la cultura en la que estamos inmersos incidirá en las asociaciones que hagamos al respecto.

En nuestra sociedad el color rosa está asociado de una forma muy marcada a la feminidad y a las niñas en general. Así que cuando un niño empieza a desarrollar su identidad y se percata de ello, lo más probable es que lo rechace. 

Lo mismo ocurre cuando quien rechaza el color rosa es una niña si no se identifica con el significado que entiende que se le da al color. El rechazo del rosa en niñas probablemente aparecerá más tarde, pues será cuando haya asociado a él conceptos más sutiles y de los que no quiera formar parte. 

Todo esto ocurre aun habiendo facilitado al niño o la niña juguetes de todo tipo y trabajado los mismos valores en ambos sexos porque pesan más los mensajes que recibimos día a día de nuestro alrededor. 

Este prejuicio acerca del color -especialmente el rechazado- es indicativo de cambios estructurales en la mente de la niña o el niño, y no debemos preocuparnos por ello.  Los colores tienen roles y por eso este rechazo puede permanecer más allá de la infancia, especialmente si no hay un trabajo directo desde casa, la escuela, las instituciones y las empresas o la sociedad en general.