Juegos sexuales entre niños, ¿cómo reaccionar?

Qué hacer si descubrimos a nuestro hijo en un juego con tintes sexuales

Sofía Gil Guerrero
Sofía Gil Guerrero Psicóloga General Sanitaria

Los juegos sexuales entre niños son frecuentes durante la infancia. Jugar a “papás y mamás” o a “los médicos” es algo muy común cuando somos pequeños. De hecho, la mayor parte de nosotros seguramente hemos participado en este tipo de juegos cuando hemos sido niños. 

Sin embargo, son muchos los padres que, al observar que su hijo está participando en un juego sexual con otro niño o niña, se sienten desbordados y preocupados por no saber cómo gestionar dicha situación. Los padres, cuando son testigos de cómo su hijo está realizando un juego con tintes sexuales, se preguntan en muchas ocasiones: ¿es normal lo que hace mi hijo? ¿debo preocuparme? ¿qué debo hacer? ¿dejo que continúe jugando o le llamo la atención? ¿le castigo por ello?

Cómo reaccionar si vemos a nuestro hijo realizando un juego sexual

Juegos sexuales en la infancia

La sexualidad es intrínseca al ser humano y se manifiesta a lo largo de nuestra vida desde que nacemos. Ahora bien, sus manifestaciones son diferentes en función de la etapa en la que nos encontremos transitando. Obviamente, la sexualidad no se experimente ni se manifiesta de la misma manera durante la infancia que durante la adultez. 

- La sexualidad es tan natural como el comer o el beber, por lo que debemos ser cautelosos a la hora de responder ante las manifestaciones que el niño hace de su sexualidad. Si reaccionamos con una actitud alarmista y le transmitimos al niño que las conductas, que ha realizado con el objetivo de explorar y descubrir su sexualidad, son malas e inapropiadas, podemos contribuir a reprimir la sexualidad de nuestro hijo y que éste viva su sexualidad con ansiedad y no pueda disfrutar de ella cuando sea adulto. 

- Si respondemos de manera negativa y desde el miedo o el asombro, cuando nuestro hijo se toca los genitales o se convierte en el protagonista de un juego sexual con otro niño o niña, estamos favoreciendo que el niño se asuste e incluso se sienta avergonzado y culpable por hacer algo que a priori es tan natural como cualquier otra función básica del ser humano. En definitiva, la manera de reaccionar ante una situación relacionada con la sexualidad de nuestro hijo, transmite un mensaje al niño que puede servir de ayuda o por el contrario dificultar el desarrollo sexual del menor. 

- No debemos preocuparnos ni alarmarnos. Los juegos sexuales durante la infancia que tienen lugar entre niños de la misma edad y en los que los menores participan voluntariamente, son normales, saludables y forman parte del desarrollo de los niños

- Es importante que promovamos una relación de confianza con nuestro hijo y entender la comunicación como nuestro principal aliado y como la herramienta que nos va a permitir conocer las inquietudes y preocupaciones de nuestros hijos. Los padres tenemos que cimentar las bases para favorecer una sexualidad saludable en nuestros pequeños. 

- Si consideramos que la conducta que manifiesta nuestro hijo es inapropiada debemos hablar con ellos desde la calma y considerar que tenemos una oportunidad para enseñarles lo que es o no es oportuno hacer.  Debemos proveer a nuestros hijos de una adecuada educación sexual y procurar tener una relación de confianza con ellos que nos permita hablar con naturalidad de este tipo de situaciones y a su vez ofrecerles información correcta y apropiada a su edad y nivel de desarrollo.