Cuidado con la hipersexualidad o la erotización de la infancia

No es inusual navegar por Internet, contemplar una revista o hacer uso de las redes sociales y encontrar fotografías o anuncios publicitarios en los que aparecen niñas maquilladas, peinadas, vestidas y adoptando posturas “sexys” como si de una mujer adulta se tratara

En las últimas décadas son muchas las empresas de reconocido prestigio utilizan este recurso para captar la atención de los usuarios. Por lo que, seguramente todos nosotros hemos visto en alguna ocasión una fotografía o anuncio en el que aparecen niños o niñas representando un papel que no corresponde a su edad. 

Erotización de la infancia: una tendencia que va en aumento 

Erotización de la infancia

Esta tendencia en auge en los últimas décadas es un acto que llama la atención de los adultos pero que actúa claramente en contra de los derechos de los niños

Lo más desconcertante de esta situación es que a pesar de que este tipo de actos han sido denunciados en numerosas ocasiones, por profesionales tales como psicólogos, pediatras, psiquiatras, educadores y diversas organizaciones de consumidores, no es atajada sino que por el contrario parece que la tendencia de promover una imagen erotizada o hipersexualizada de la infancia va en aumento

Lamentablemente, la etapa de la infancia parece tener hoy en día una duración mucho menor a la que corresponde a este periodo. Y, las preocupaciones de los niños se asemejan cada vez más a las de los adolescentes. La transición de la infancia a la adolescencia es cada vez más acelerada. 

Los adultos tenemos la responsabilidad de favorecer que los niños disfruten de su infancia promoviendo que se diviertan, jueguen, exploren, descubran y aprendan de todo aquello que les rodea. Todo lo demás, forma parte del mundo de los adultos y no le corresponde a los niños vivirlo o ser partícipes de ello.  

Las principales perjudicadas de esta tendencia son en su mayoría las niñas. La hipersexualidad o la erotización de la infancia implica que las niñas representen roles y manifiesten conductas inapropiadas que son reflejo de la introducción precoz de las niñas en algo tan característico de la adultez como es la sexualidad. 

Este fenómeno tiene consecuencias en el bienestar psicológico los niños. No podemos pretender acortar la infancia y que los niños crezcan antes de tiempo. No tienen la madurez física ni emocional para asumir un rol que no les corresponde de manera precipitada. 

Es responsabilidad de todos no hacer que los niños sean adultos antes de lo debido. Esperamos que este post sobre la erotización de la infancia sirva para concienciar y sensibilizar a las población sobre esta tendencia que actualmente continúa en aumento.