Falsas creencias sobre los niños criados por parejas homosexuales

Mitos a desmentir sobre los hijos de familias homoparentales

En pleno siglo XXI son muchos los que todavía se llevan las manos a la cabeza cuando se habla de familias cuyas parejas son homosexuales. Esto genera un rumor popular, más basado en creencias propias y religiosas, que en realidades científicas, este es el motivo de que en los últimos 50 años se hayan llevado a cabo numerosos estudios científicos que han dejado datos reveladores al respecto y que hacen caer muchos de los mitos que se sostienen. En Guiainfantil.clom rompemos mitos relacionados con los niños criados por parejas adolescentes.

Mitos sobre los niños criados por parejas homosexuales

Niños criados por parejas homosexuales

1- Las parejas homosexuales no son naturales. La ciencia ha demostrado que el sexo entre animales del mismo sexo es algo normal, existiendo más de 1500 especies diferentes de animales que lo practican.

2- Lo mejor es que los niños sean criados por un padre y una madre. Un estudio realizado a finales de los años 90 puso al descubierto cómo los niños criados en familias con poco nivel de estrés, pocos conflictos y amor conyugal, se desarrollaban psicológicamente más sanos, independientemente de la orientación sexual de sus padres. Es más, se vio que los padres del mismo sexo desarrollaban con sus hijos una mayor empatía y estaban más atentos a las necesidades de sus hijos; esta mayor atención se veía reflejada en los niños criados por parejas homosexuales en que sacaban mejores notas en el colegio y tenían una mejor adaptación social.

3- Los niños criados por parejas homosexuales se volverán homosexuales. Totalmente falso. Una investigación, llevada a cabo durante 20 años, mostró cómo más del 90% de los hijos de parejas del mismo sexo eran heterosexuales, la misma proporción que hay entre hijos de parejas heterosexuales. Los roles sexuales están fijados principalmente por la herencia genética y, se ha comprobado que los niños criados sin presencia del padre, no dejan de ser viriles, y a las niñas criadas por lesbianas no les falta femineidad. 

Por otro lado, estos niños no desarrollaban problemas con su identidad de género, y usaban los mismos juguetes y realizaban las mismas actividades, roles e intereses vocacionales que el resto.

4- Tendrán una mayor discriminación en la escuela. Este hecho depende mucho del país en el que se dé, pero en países desarrollados y con una mente más abierta, el bullying que experimentaban los niños de padres homosexuales no es mayor que el de los hijos de heterosexuales.

5- Las parejas homosexuales no son duraderas y la mayoría son pedófilos. Esta dura afirmación está totalmente desmentida, ya que en un estudio entre 42 parejas a lo largo de 12 años (21 gays y 21 lesbianas) solo el 20% rompieron en ese periodo de tiempo; una proporción incluso algo menor que en las parejas de distintos sexos.

En cuanto a la afirmación contra los gays, acusándolos de pederastia, una investigación hecha con 270 niños que habían sido víctimas de abusos sexuales, el 82% de los agresores eran heterosexuales.