Cáncer de mama y lactancia materna

¿Las mujeres con cáncer de mama pueden amamantar?

Se sabe que uno de los beneficios de la lactancia materna es la de brindar una protección a la madre frente al cáncer de mama. Sin embargo, ¿qué ocurre cuando una mujer ya ha tenido o tiene un carcinoma y desea amamantar a su hijo?

Las recomendaciones en torno al cáncer de mama y lactancia materna varían si has tenido un cáncer en una o las dos mamas, si lo has tenido previo al embarazo y ya estás curada, si estas en tratamiento mientras das el pecho, etc. En Guiainfantil.com te aclaramos si puedes amamantar a tu bebé en cada uno de los casos.

Lactancia en mujer en tratamiento de cáncer

Cáncer de mama y lactancia

Los tratamientos y procedimientos diagnósticos son una contraindicación absoluta para la lactancia materna, ya que pasan a través de la leche y afectan al bebé. Si tu deseo es no eliminar la lactancia materna, podrás extraerte la leche y desecharla mientras que dure el tratamiento.

Una vez finalizado, y siempre dependiendo del fármaco o tratamiento podrás retomar la lactancia materna una vez se haya metabolizado el fármaco y siempre dejando un tiempo prudencial, que según las últimas recomendaciones internacionales se estima que el periodo ventana seguro serian 5 semividas de eliminación (pero habla mejor con tu oncólogo y él te lo dirá).

Lactancia y cáncer de mama curado

Cuando ya no exista tumor residual se puede amamantar, tanto con el pecho sano como con el pecho tratado si ha habido tratamiento conservador, es decir cuando no se ha practicado una mastectomía completa y aún quedan glándulas. Aunque según la cirugía o la radioterapia empleada, este último puede producir menos leche. Pero recuerda que es posible una lactancia exitosa con un solo pecho. 

En el caso de la radioterapia se estima que alrededor de un 50% de mujeres consiguen tener leche en ese pecho . En el caso de que se hayan irradiado ambos pechos lo normal es que sea necesaria la extracción manual o mecánica de leche y la suplementación con fórmula, es decir optar por una lactancia mixta.

El pecho irradiado produce menos cantidad de leche, pero es nutricionalmente adecuada aunque el lactante puede rechazarla por tener más contenido de sodio que la del otro pecho. Amamantar tras un cáncer de pecho no entraña ningún peligro para la madre ni para el hijo, sea del pecho sano, como del que resultó afectado. 

Por supuesto es necesario evaluar e individualizar cada caso, ya que como hemos visto va a depender de muchos factores, sin embargo toda madre que haya pasado o esté pasando por un cáncer de mama va a necesitar toda la información adecuada y veraz para su caso, apoyo profesional y ayuda para conseguir una lactancia de éxito. Ya que es su caso, corremos mayor riesgo de frustración, mayor carga emocional, cansancio, dudas e inseguridades.