Pautas para padres de niños con tiempo cognitivo lento

Consejos para padres de niños con TDAH de tiempo cognitivo lento

Los niños con tiempo cognitivo lento, son niños en general, lentos para todo: para comer, para vestirse o para hacer sus tareas. Para ellos el "tiempo" es algo muy difícil de manejar, y muchas veces por más que traten de ir más rápido, no pueden, el tiempo se les escapa.

Es muy importante tener en cuenta que el problema no es cuestión de capacidad o de desobediencia del niño, por lo tanto es importante no castigar o penalizar al niño por su lentitud, ya que es algo sobre lo que el niño no tiene mucho control. Pero, ¿qué podemos hacer los padres de niños con tiempo cognitivo lento para ayudarles?

Consejos para padres de niños con tiempo cognitivo lento

Consejos para niños de tipo cognitivo lento

Los niños con tiempo cognitivo lento a menudo  presentan dificultades académicas y también en el hogar. Son niños que pierden cosas, son desorganizados, (sobretodo su pensamiento), se les olvidan las cosas, están en las nubes, parecen desmotivados por todo, realizar las tareas académicas y cotidianas les lleva mucho tiempo, parecen cansados todo el día o somnolientos. También muestran problemas de autoestima, ya que suelen oír a menudo frases del tipo, "date más prisa", "siempre el último", "corre"... Además, sus resultados académicos no son los deseados.

En casa, los padres tenemos que hacernos a la idea de que, por más que le pidamos que corra haciendo las actividades o tareas en casa, (deberes, vestirse, desayunar...) no va a ser "tan rápido" como queremos, así que paciencia, de lo contrario sólo conseguiremos desesperarnos nosotros y frustrase él. Recordemos, no es lento por placer, es su "ritmo natural". 

En casa puede algunas pautas que pueden ayudarnos:

- Simplificar las tareas, ir paso por paso. Nos puede ayudar hacerle tablas con rutinas, paso por paso para que pueda revisar los pasos que va dando y no se le olvide ninguno. "Me desvisto, después dejo la ropa en el cesto de la ropa sucia, después cojo el pijama, me lo pongo".

- Darles más tiempo para que realicen tareas. Si le pido que ponga la mesa, tardará un tiempo en ponerse a ello, y una vez empezado, tardará en ponerla. Así que tenemos que darle tiempo de reacción.

- NO enfadarse con él por su lentitud.

- Ponerles tiempo para realizar las tareas. Podemos ayudarnos de un reloj con manecillas indicándoles cuanto tiempo tienen para hacer algo, (comer, vestirse, recoger....) Con manecillas suele verse mejor el tiempo que pasa o el que queda, es más visual.

- Buscar actividades que le motiven y le estimulen, así su cerebros se pondrá en marcha y trabajará mejor. Podemos ir registrando sus logros: "Ayer hiciste 8 sumas, hoy has hecho 10", por ejemplo, y de esta manera reforzar sus logros y motivarle.

Niños con tiempo cognitivo lento en la escuela

Académicamente son niños que necesitan más tiempo para procesar la información, por lo que no seguirán el ritmo de la clase, se pierden en las explicaciones, necesitarán más tiempo para realizar las mismas tareas que sus compañeros, contestan más lentamente a las preguntas porque necesitan más tiempo para procesar la información.

Por lo tanto las adecuaciones en el aula son necesarias para ellos. Darles más tiempo para responder a la preguntas, tanto orales como escritas, reducir el número de preguntas en el examen (no la dificultad) o hacerlo en dos días. En definitiva, darles más tiempo. Fragmentarle las tareas en pasos para que no se salte ninguno, redirigir su atención cuando veamos que está en las nubes, pero sin llamarle la atención.

En cualquier caso, los niños con ritmo lento, como los niños con TDAH, o dislexia, además de las adecuaciones en el aula y en casa es posible que necesiten apoyo o ayuda profesional, que trabaje con él y estimule y ayude al niño a mejorar  su "velocidad", o adquiera pautas y herramientas para gestionar su tiempo, por ejemplo, además de darle el apoyo emocional que precise, (ya que a veces se ve afectada su autoestima)

¿Cuándo deberíamos recurrir a él? Cuando esas dificultades o ese ritmo lento interfieran significativamente en su vida diaria, social o emocional, es recomendable que un especialista evalúe y trabaje tanto con el niño como con nosotros, los padres, dándonos pautas y consejos para comprender y ayudar a nuestro hijo en casa.