Ni es desobediente, ni está en las nubes... ¡es un niño hipoactivo!

El niño hipoactivo o esos niños que siempre están en las nubes

Se oye hablar mucho de los niños hiperactivos, son niños nerviosos, impulsivos e inquietos a los que les cuesta prestar atención y reflexionar sobre lo que han de hacer.

En cambio, poco se habla del niño hipoactivo y, sin embargo, es más común de lo que parece y este trastorno es del espectro del TDAH. Su forma de ser puede generar enfado, irritabilidad y pérdida de paciencia a los padres. Son esos niños que están siempre ensimismados, parecen desobedientes y van a cámara lenta.

¿Cómo reconocer al niño hipoactivo?

El niño hipoactivo no es desobediente ni está en las nubes

Probablemente exista un sobrediagnóstico de niños hiperactivos, partiendo de la base que muchos padres y madres cuando su hijo es nervioso ya le etiquetan como hiperactivo. Llega hasta tal punto el asunto que en Guiainfantil.com tenemos cientos (y digo cientos) de consultas de mamás que dicen que su hijo de 2 años es hiperactivo. Sí, ciertamente escalofriante.

Al niño con trastorno por déficit de atención e hiperactividad es relativamente fácil diagnosticarle, puesto que su comportamiento hace sospechar a los padres y rápidamente acuden a la consulta del pediatra. Pero, dentro de este espectro también se da el niño hipoactivo, el niño de tipo cognitivo lento, ¿cuáles son sus síntomas?

- Presentan déficit de atención y dificultad para concentrarse.

- Parecen ensimismados, como si lo que ocurriera a su alrededor no fuera con ellos.

- Van a cámara lenta, procesan muy despacio la información.

- Les cuesta relacionarse con los demás porque sus compañeros llevan un ritmo diferente al suyo.

- Son niños que no dan muchos problemas, e incluso entre los hermanos pueden pasar desapercibidos, no llaman la atención.

- Pueden presentar fracaso escolar, ya que su diagnóstico pasa desapercibido y no se toman las medidas necesarias para ayudarles a tiempo.

- Suelen tener baja autoestima debido a las constantes regañinas y etiquetas que les ponen los padres: "es que no te enteras", "eres un desastre", "eres sordo", "eres un lento", "¡serás despistado!".

El niño hipoactivo no es un niño dejado o desobediente

Reconoces a un niño hipoactivo cuando tratas con él, y lo digo por experiencia. Son niños que parecen ir a cámara lenta constantemente. Cuando les pides algo se quedan mirándote como si les hubieras hablado en chino, cuando estás comenzando a levantar la voz ellos, siguen mirándote como si siguieras hablando en chino y, cuando les preguntas qué les has pedido, probablemente no son capaces de explicarlo. Llevan la camiseta del revés, pierden cosas, no saben qué deberes han mandado o cuál es el nombre de todos los niños de la clase. 

Es muy común que estos niños estén sometidos a los enfados, gritos y castigos constantes de los padres. Su forma de ser nos desespera e irrita. Y es que, para quien no sepa cómo es un niño hipoactivo, puede parecer un niño dejado, desobediente, pasota, indolente y terriblemente despistado. Vamos, niños que no nos hacen caso ni a la de 10.

"Es que siempre estás en las nubes", suele ser una de las frases que repiten los padres de estos niños, acompañadas de "no te enteras de nada", "pero qué torpe". Suelen recibir reprimendas constantes por su tardanza a la hora de hacer las cosas y su poca comunicación con los demás. Es por ello que terminan teniendo problemas de autoestima y diciendo "es que como soy tonto". 

Si sospechas que tu hijo es hipoactivo has de saber que el tratamiento para estos niños pasa primero y fundamental por un diagnóstico por parte del neurólogo o el psicólogo y tras ello, se siguen los mismos pasos que con un niño hiperactivo: 

- Tratamiento conductual para él y los padres, es decir, aprender a convivir con un niño hipoactivo y cómo lograr que mejore su atención.

- Apoyo escolar en caso de que lo necesite, y es que suelen tener problemas de lectoescritura.

- Tratamiento farmacológico si así lo recomienda el neurólogo.

Y, sobre todo, mucha paciencia, mucho cariño y menos etiquetas para los niños.