Un 75% de los niños van a una guardería antes del primer año de vida

Más de la mitad de las familias llevan a sus hijos a un centro de educación infantil antes de que cumplan un año.

La crisis de los últimos años ha conducido a los padres a tener que llevar a los niños a la guardería antes del primer año de vida. El mercado laboral es tan escaso que los padres prefieren renunciar a estar más tiempo con sus hijos, a cambio de una mayor estabilidad laboral, e incluso a cambio de un salario más bajo. Los centros de educación infantil son un importante recurso cuando ambos padres trabajan.

Por qué los padres llevan a los niños a una guardería antes del primer año de vida

Niños en la guardería antes de un año

En una encuesta realizada por la empresa Edenred, en el año 2012, se desveló que el 75% de los niños empieza la guardería antes del primer año de vida, un porcentaje que cada vez va en aumento.

Es más, cerca de un 40% de los padres llevaban a sus bebés a una guardería antes de los seis meses de edad, ya que no encuentran con quien dejar a los niños, mientras que el 44% de los hijos se queda a cargo de un familiar, normalmente los abuelos, u otra persona.

Otro de los factores a tener en cuenta, es el número de horas que los niños pasan en el centro infantil, y en estos últimos años el 85% de los niños han estado un mínimo de 5 horas. Los padres han manifestado en la encuesta de la necesidad de pasar más tiempo con sus hijos, pero que en la actualidad, debido a la precariedad laboral en la que estamos inmersos en los últimos años, se ven incapaces de abandonar su puesto de trabajo en favor de sus hijos.

Sin duda, el descontento de niños y padres se ve agravado por el descenso de los salarios, que ven con horror como muchas veces recurrir a una guardería privada, ya que las públicas están saturadas, se les hace muy cuesta arriba económicamente, de ahí que el porcentaje de niños que pasan el día con sus abuelos se haya incrementado notablemente en los últimos años. Pero esto es la pescadilla que se muerde la cola, ya que, si los padres no pueden dejar a los niños con un familiar, se ven empujados a buscar guarderías, que por otro lado, tienen un coste tan alto que, muchas veces casi se equiparan a sus propios sueldos. Este dato tan alarmante hace que muchos padres se planteen si compensa dejar a los niños a cargo de los centros infantiles, y normalmente son las madres, que suelen tener salarios más bajos, las que suelen renunciar a su carrera profesional para poder quedarse cuidando de los niños.

Sin embargo, sorprende comprobar que, por primera vez, son más el porcentaje de padres que de madres los que dejarían de trabajar para pasar más tiempo con sus hijos si pudieran permitírselo.

La actual lucha de los padres trabajadores actualmente se centra en la necesidad de encontrar medios que permitan conciliar vida familiar y laboral, así que ¿cómo compatibilizar la actividad profesional con las obligaciones familiares?