Las preferencias de los padres. ¿Niño o niña?

Las preferencias por un niño o una niña. ¿Por qué?

No sé si es mi impresión, pero últimamente, me parece que casi todas las futuras mamás de mi entorno desean que el bebé que esperan sea niña. Y me pregunto qué pensamientos hay detrás de este deseo o del contrario (tener un niño). Desde luego, es perfectamente comprensible querer que sea niña cuando los papás han tenido previamente un niño, ¡conseguir la parejita viene a ser el ideal para la mayoría los padres!

Elegir el sexo del bebé

Las preferencias de los padres. ¿Niño o niña?

Cuando tuve mi segundo embarazo, muchos me dijeron, al conocer que era niña: ¿Estarás contenta?, ¡ya tienes la parejita! ¿No sería mejor tener dos hijos o dos hijas, así podríamos ahorrar en ropa, compartir la habitación y asegurarnos de que tendrán más afinidad en los gustos y juegos?... Pero es bastante generalizada la opinión de que a las madres nos gusta tener hijas y los padres, hijos. De alguna manera podríamos, así, hacer extensibles nuestras experiencias vividas cuando éramos pequeños o compartir aficiones en el futuro.

Mi marido siempre me asesora sobre lo que pueden sentir o preferir mis hijos varones, ya que él fue también niño y sabe mejor de los intereses que mueven a los niños, así mismo yo veo reflejados en mis hijas cosas que yo hacía de pequeña, aunque no creo que haya mayores afectos por un sexo u otro, ¡mi marido también 'se deshace' con sus chicas y yo con mis chicos!

Cada hijo es único e insustituible para nuestra familia, ya sea niño o niña. A veces, nuestras preferencias están basadas en dar gusto a la pareja o algún miembro de la familia, en razones culturales, en la trasmisión del apellido, en la elección previa de un nombre que nos gustaría ponerle u otras razones personales.

Nuestro hijo, sea niño o niña, cubrirá nuestras expectativas y satisfará nuestros deseos. Tengo amigas que tienen hijos de un sólo sexo y están encantadas igualmente. Mi amiga Blanca tiene tres niños varones y habla constantemente de la nobleza y sinceridad de sus chicos; ella sabe compartir grandes momentos con ellos, incluso se ha hecho más deportista al estar entre tanto chico. Mi amiga Carol tiene dos hijas y el otro día me comentó que prefería tener niñas a niños porque piensa que de mayores los niños son más conflictivos.

Por otra parte, el marido de Carol no duda en llevarse a sus pequeñas a escalar montañas o hacer cosas poco femeninas. Esto demuestra que los deseos previos de tener un hijo o una hija están basados en suposiciones o ideas preconcebidas que tenemos sobre los diferentes sexos, pero tales deseos, suelen quedar olvidados o satisfechos. Ante la presencia de nuestro bebé, sea niño o niña, el deseo y la realidad se hacen uno.

Patro Gabaldón. Guiainfantil.com