Cómo cambia el cerebro de la mujer cuando se convierte en madre

Dicen que la mujer se vuelve más inteligente cuando se convierte en madre. ¿Será cierto? Lo que sí puede demostrarse, y de forma científica, es que el cerebro de la mujer cambia al convertirse en madre. ¿Quieres saber cómo? 

5 cosas que pasan en el cerebro de la mujer cuando se convierte en madre

Cómo cambia el cerebro de una madre

La mujer cambia desde el mismo momento en el que sabe que está embarazada. De hecho, muchas mujeres que antes eran más 'ariscas', se vuelven inexplicablemente cariñosas durante el embarazo. ¿Sabes por qué? ¡Hormonas! El baile hormonal provoca cambios drásticos en el estado anímico de la futura mamá. Peo hay más: no sólo cambian las fluctuantes emociones. Los expertos en neurociencia aseguran que también cambia el cerebro, sobre todo desde el momento en el que el bebé nace y la mujer se convierte ya para siempre, en madre. Aquí tienes los principales cambios en el cerebro de las mamás: 

1. Más inteligencia: el cerebro de una madre se transforma para darle mayor capacidad de gestionar muchas tareas a la vez. Aumenta la capacidad de empatía y la capacidad organizativa y resolutiva. Todo esto, hace que el cerebro de una madre, a pesar de sus despistes y momentáneas pérdidas de memoria, sean más inteligente. De hecho, el cerebro de una madre presenta mayor actividad neuronal. Las pequeñas 'lagunas de memoria a corto plazo' se deben a que una madre debe priorizar y desechar elementos de su vida superfluos.

2. Aumento de actividad en la zona de las emociones: ¿Sabías que el cerebro se encoge durante el embarazo para que aumenten las conexiones cerebrales? Este 'encogimiento' beneficia a zonas como el hipocampo, para dar prioridad a las emociones y favorecer la formación del vínculo entre madre e hijo. La zona cerebral que rige las emociones muestra muchísima más actividad en las madres, sobre todo la que está relacionada con la empatía y las preocupaciones. 

3. Aumenta la materia gris en la zona donde se gestionan ansiedad, preocupación... Es la zona del cerebro en donde se generan los comportamientos obsesivos compulsivos y en donde también se genera la depresión posparto y la irrritabilidad. Para contrarestar esto, el cuerpo genera en los primeros meses más oxitocina y prolactina, poderosos remedios antiestrés.

4. Aumenta la actividad en la zona cerebral que controla amor y enamoramiento. La madre se convierte en 'supermadre'. De pronto se arma de fuerza y valentía, y un sentimiento arrollador de protección hacia su hijo. La culpa de todo esto la tienen la oxitocina y la prolactina, una hormona que segregan las neuronas en la zona de la base del cráneo (la hipófisis) para favorecer el vínculo de amor de la madre hacia su hijo y que no persigue otra cosa que proteger la supervivencia del descendiente.

5. Los sentidos se agudizan: El córtex cerebral encargado del sentido del tacto cambia drásticamente, lo que garantiza una mejor comunicación entre el bebé y su madre. También se agudiza el oído, capaz de reconocer diferentes tonos en el llanto del bebé. Y el olfato, que se vuelve 'superpoderoso' durante el embarazo. La agudeza visual también mejora notablemente.