Cómo son tus hijos según el orden en el que nacieron

Porque no es lo mismo ser el hermano mayor que el hermano pequeño. Porque ni mucho menos es lo mismo ser el hermano de en medio... o el cuarto hermano que llegó de sorpresa tiempo después... Porque el orden de los factores en este caso sí importa... Analizamos a partir de un estudio cómo influye en la infancia de cada uno de tus hijos el orden de llegada a la familia.

Cómo influye en tus hijos el orden de nacimiento

Orden de nacimiento

No, no es lo mismo tener un hijo que tener dos o tres.. ¡o más! Ni es lo mismo ser el hermano mayor que el pequeño. El estudio de la terapeuta Mary Wallace y los estudios del psicólogo Alan Stewart son bastante concluyentes y significativos. Analizan cómo son los hijos dependiendo del orden en el que nacieron. Y estos son los resultados: 

- El hermano mayor: Es el líder de los hermanos. Al menos, es como se siente. Adquiere una mayor carga de responsabilidad y esto le hace ganar en autoestima y capacidad de liderazgo. Por si esto fuera poco, se ha demostrado que los hermanos mayores tienen mayor cociente intelectual. Esto puede ser porque los padres se vuelcan en su primer hijo y tiene más tiempo (hasta la llegada del segundo) para estimularle. Por eso adquiren también más vocabulario. Sin embargo, también sufren un mayor peso de responsabilidad y esto puede hacer que se sientan más estresados, que se exijan demasiado y que luchen constantemente por no defraudar a sus padres.

¿Un dato curioso? La mayoría de astronautas de la NASA han sido primogénitos en sus familias. 

- El hermano de en medio: Los niños que nacen en segundo lugar son niños muy creativos y grandes negociadores. ¿Por qué? La razón es que deben competir con el hermano mayor. Los padres ya no tienen tanto tiempo como sí lo tuvieron con el mayor, y el hermano de en medio debe ocupar su tiempo en otras tareas. Esto les ayuda a desarrollar su creatividad o su ingenio. Y por supuesto, poseen grandes dotes de pacificación entre sus hermanos, tanto el mayor como el pequeño y son muy tolerantes. Saben perfectamente como llevarse bien con todos.

¿Un dato curioso? Los hombres que han pasado a la historia por ser grandes e influyentes negociadores han sido hijos de 'en medio', como los presidentes de EEUU J.F. Kennedy o Abraham Lincoln o como Martin Luther King o Nelson Mandela.

- El hermano pequeño: Los hermanos pequeños son grandes emprendedores. No es cierto que los padres le dediquen mucho más tiempo, al revés. De hecho, muchas veces los terceros se sienten 'excluidos'. Por eso, buscan su propio lugar. Son originales, excéntricos y algo rebeldes (una forma de llamar la atención de sus padres). Y al comprobar cómo sus hermanos consiguen cosas que él aún no puede hacer, a menudo se genera en ellos un fuerte sentimiento de frustración, lo que les puede hacer más fuerte, o por la contra generar en ellos una baja autoestima. Como los hermanos pequeños no sienten tanto el peso de la responsabilidad, tienden a relajarse y a vivir la vida con menos estrés. Las reglas para ellos se flexibilizan y ellos se sienten más libres. Por esos suelen convertirse en adultos con buen humor y menos autoexigencia. De hecho, los hijos pequeños suelen ser los más divertidos.

¿Un dato curioso? Son hermanos menores Bill Gates, Michael Jackson, Edison, Julia Roberts...

- Los hijos únicos: Ser hijo único no tiene por qué suponer ningún trauma para ellos. Tiene sus ventajas y sus desventajas. Por un lado consiguen la atención exclusiva de sus padres y no tienen que competir con nadie. Tienen más estímulos y atención para que desarrolle todas sus habilidades personales. Sin embargo, lo que puede ver mermadas son sus habilidades sociales, ya que los hermanos son una excelente forma de practicar la convivencia. 

En el caso de la familia numerosa, según estos estudios, los hermanos más perjudicados son los de en medio. Mientras que también se aclara que importa la diferencia de edad. Cuantos menos años se lleven entre sí, más competirán entre ellos.

Sin embargo, si no te identificas con ninguno de estos rasgos, no te preocupes. Los propios creadores del estudio advierten que esto sólo se da en un 60% de los casos. Tal vez te encuentres en el 40% restante. En todo ello también influyen muchos otros factores, como el sexo de los niños o la edad de los padres.