Por qué un simple globo puede matar a un niño

El peligro de los globos para bebés y niños

Alba Caraballo Folgado
Alba Caraballo Folgado Directora de contenidos

¿Qué niño no ha jugado con globos? Son elementos que regalan en centros comerciales, decoran fiestas de cumpleaños, son improvisadas bombas de agua en verano... En definitiva, parecen elementos de juego y decoración inofensivos.

Pues bien, expertos en seguridad infantil e incluso la Asociación Española de Pediatría en su informe "Principales Accidentes por Edades", incluye los globos y trozos de globo como posibles causas de atragantamiento en niños. De hecho, se han dado casos de muertes de niños por asfixia al quedar un globo alojado en las vías respiratorias. Te contamos por qué un globo puede matar a un niño.

Un globo puede matar a un niño por asfixia

Por qué un globo puede matar a un niño 

"Se debe tener mucho cuidado con los globos y los trozos de globo, no deben llevarlos a la boca porque pueden obstruir la vía respiratoria... Todos los juguetes deben ser adecuados para su edad y estar homologados, no dejarles jugar con bolsas de plástico, ni globos... Los globos son peligrosos, tanto hinchados como sin hinchar." Son extractos de un informe publicado por la AEPED sobre los principales accidentes de niños por edades.

Nunca me había parado a pensar en ello hasta que me contaron un par de casos de sustos muy grandes de niños atragantados por globos. Haciendo memoria, es cierto que en algún caso he tenido que tirar a la basura globos al ver a mis hijos chupándolos. Sin embargo, desconocía el real alcance del peligro. 

Y es que, puede parecer exagerado pero sí, un globo puede matar a un niño, de hecho hay casos descritos en los que se ha producido un fatal desenlace porque el globo quedó alojado en las vías respiratorias del menor. Los globos de látex pueden quedar adheridos en las vías respiratorias y provocar el bloqueo de la entrada de aire. Pero, ¿cómo puede llegar un globo hasta ahí?

- Cuando un niño intenta inflar uno puede suceder que al inspirar profundamente para echar más aire dentro del globo, éste se desplace hacia atrás y quede alojado en la garganta.

- Muchos niños mastican los globos sin inflar ante un descuido de los padres, pero si el globo o un trocito de él va a la garganta, puede quedar adherido y provocar la asfixia del niño.

- Cuando un globo explota, el niño puede tomar uno de los trocitos y metérselo en la boca para masticarlo, jugar a hacer pompas o estirarlo con los dientes. De nuevo, si llega a la garganta puede obstruir la entrada de aire.

Cuando decimos que un globo puede ser peligroso para un niño e incluso causar su muerte por asfixia, no sólo nos referimos a bebés, se da el caso de niños más mayores que tienden a meterse en la boca y a morder o chupar aquello que tienen al alcance de la mano, sea una canica, un bolígrafo o un globo.

En definitiva, no se trata de dejar de decorar fiestas con globos, dejar de jugar a hacer figuras de globoflexia o no disfrutar lanzándolo al aire con nuestros hijos, pero sí es fundamental que nunca dejemos solo al niño si está jugando con globos o los está inflando.