El globo rojo. Cuento para niños presumidos y vanidosos

Cuentos cortos con valores para niños

Marisa Alonso Santamaría

¿Crees que tu hijo es muy vanidoso? La vanidad es la cualidad de aquellos que tienen un alto concepto de sí mismos y además necesitan ser admirados constantemente.

No es una cualidad bien vista por los demás, ni tan siquiera es buena para uno mismo, por lo tanto, deberíamos corregir a nuestros hijos si detectamos actitudes vanidosas. Para que puedan comprender que han de cambiar su conducta, te proponemos leer con tus hijos, El globo rojo, un cuento para niños presumidos y vanidosos.

Cuento para niños presumidos y vanidosos

cuento para niños vanidosos

En la plaza del pueblo había un hombre que vendía globos de todos los colores y tamaños.

Uno de los globos, el de color rojo, fue el elegido por un niño que paseaba por allí con sus padres. El globo sabiéndose el protagonista, se estiró orgulloso pidiéndole al vendedor que lo hinchara mucho. Después, le pidió al niño que le diera más aire y el pequeño, entusiasmado, volvió a soplar con tanta energía que hizo volar al globo por encima de todas las cabezas, destacándose entre los demás.

La fuerza del globo era tal, muchos lo vieron, que el nudo del cordel que lo sujetaba a la mano del niño se deshizo y voló rápido hacia el cielo.

Volaba orgulloso sintiéndose admirado por los demás, cuando pasó a su lado un pájaro y lo llamó:

—¡Pájaro! ¿Puedes hincharme un poco más?

Aunque el pájaro vio que estaba muy colorado hizo lo que le pidió y metiendo su pico con cuidado dentro de él, lo infló más.

El globo viendo que todos se daban codazos al verlo pasar se sentía cada más interesante y quería hacerse más grande.

Pasó a su lado una cigüeña y la llamó:

—¡Cigüeña! ¿Puedes hincharme un poco más?

La cigüeña lo miró perpleja  al ver que estaba a punto de estallar y le contestó:

—¿No crees que ya estás muy hinchado?

Pero el globo, viendo la admiración que despertaba a su paso y sintiéndose cada vez más poderoso, insistió:

—¡Quiero más aire!

Entonces, la cigüeña sopló dentro del globo con fuerza hasta ponerse encarnada.

El globo, muy feliz, siguió subiendo cada vez más alto y de repente, todos miraron al cielo cuando escucharon:

¡Boom!

Actividades de comprensión lectora

Ayuda a tu hijo a comprender el sentido de este cuento corto para niños realizándole estas preguntas: 

  • ¿De qué color era el globo protagonista?
  • ¿A quién le pide ayuda para hincharse más y más?
  • ¿Qué ocurre al final?
  • ¿Crees que se equivocó el globo?, ¿por qué?