El búho ciego. Cuento infantil sobre el valor de la amistad

Cuentos para niños sobre la importancia de los buenos amigos

Marisa Alonso Santamaría

Desde la más tierna infancia y hasta la última etapa de la vida, los amigos forman una parte esencial de la vida de las personas. Tener amigos, cuidarles, apoyarles y quererles nos brindará una experiencia única e irrepetible.

Ésta es una enseñanza muy valiosa para nuestros hijos que, podemos transmitirles a través de relatos como El búho ciego, un cuento infantil sobre el valor de la amistad y la importancia de cuidar a los buenos amigos.

Cuento infantil sobre el valor de la amistad

 Cuento sobre la amistad

Había un búho muy divertido que tenía dos amigos con los que jugaba todos los días en el bosque. Se escondían entre las ramas de los árboles, saltaban, correteaban unos detrás de los otros y así pasaban el tiempo muy felices.  

Sucedió que el búho, debido a una enfermedad, se estaba quedando ciego; por eso, el conejo y el ratón sin faltar un solo día, iban a llevarle comida y a jugar con él.

El búho acostumbraba a ponerse en la misma rama del árbol y por la noche sin perder su buen humor al escucharlos llegar ululaba:

— ¡Uhuhuhaaa, Uhuhuhaaa, uh uh! ¿Estás ahí amigo conejo?

— ¡Uhuhuhaaa, Uhuhuhaaa, uh, uh! ¿Dónde estás amigo ratón?

Y sus amigos a voces contestaban divertidos:

— ¡Aquí, a los pies del tronco del árbol!

Un día en que la noche era muy oscura, el búho, aunque no los escuchó llegar, ululó con gracia desde la rama del árbol como hacía siempre:

— ¡Uhuhuhaaa, Uhuhuhaaa, uh! ¿Dónde estás amigo conejo?

— ¡Uhuhuhaaa, Uhuhuhaaa, uh! ¿Estás ahí amigo ratón?

Pero ninguno de sus amigos contestó y el búho, preocupado, ululó de nuevo:

— ¡Uh, Uh, uh! ¿Dónde estás amigo conejo?

— ¡Uh, Uh, uh! ¿Dónde estás amigo ratón?

Una lechuza de un árbol vecino dijo:

— No te molestes en buscar a tus amigos; seguro que se han ido a divertir a otro bosque.

Pero el búho, sin hacer caso de las palabras de la lechuza continúo llamando a sus amigos presintiendo que algo les habría ocurrido.

— ¡Uh, Uh, uh! ¿Estás bien amigo conejo?

— ¡Uh, Uh, uh! ¿Estás bien amigo ratón?

Una serpiente que pasaba por allí dijo silbando:

— No te molestes en llamar a tus amigos; habrán hecho otros planes  y ya no se acordarán de ti.

De nuevo, sin dudar ni un solo momento de su amistad con el conejo y el ratón, no hizo caso a la serpiente y ululó mucho  más fuerte llamando a sus amigos:

— ¡Uh, Uh, uh! ¿Ocurre algo amigo conejo?

— ¡Uh, Uh, uh! ¿Estás bien amigo ratón?

Entonces, oyó a lo lejos las voces de sus amigos.

— ¡Búho, hemos caído en una trampa! ¡Estamos aquí! 

El búho que tenía un oído muy fino, armándose de valor, voló a ciegas hacia el lugar de donde venían las voces y siguiendo las indicaciones de sus amigos pudo liberarlos.

Los tres volvieron juntos y felices al árbol del bosque demostrando a todos los demás que la verdadera amistad puede superar todos los obstáculos.

Actividades de comprensión lectora

Pon a prueba a tus hijos para saber si realmente han comprendido este cuento infantil realizándoles estas preguntas: 

- ¿Qué animales protagonizan este cuento?

- ¿Eran amigos?, ¿Por qué?

- ¿Qué les pasó al conejo y al ratón?

- ¿Cómo lograron salvarse?