Trucos de una escritora para enseñar a escribir cuentos a los niños

7 pasos para escribir un cuento infantil. Consejos de una escritora

Marisa Alonso Santamaría

Un cuento es una narración breve, oral o escrita, en la que se narra una historia de ficción con un reducido número de personajes, una intriga poco desarrollada y un clímax y desenlace final rápidos.

Personalmente os contaré que he leído muchísimo a lo largo de mi vida y,  creo que eso,  ha sido fundamental a la hora de decidirme a tomar este camino, el de escritora de cuentos para niños y poetisa. ¿Quéréis conocer algunos de mis trucos para escribir cuentos infantiles?

¿Cómo se escribe un cuento para niños? Trucos de una escritora 

Aprender a escribir cuentos infantiles

Escribir es un proceso creativo que disfruto y me divierte. Siempre llevo un cuaderno y un bolígrafo para tomar notas porque en cualquier momento puede llegar la inspiración, (creo que eso es algo común en todos los creativos).

- Hablo con los niños, presto atención a sus palabras, sus gestos y sus ocurrencias y, eso me ayuda  a  comprender un poco lo que hay dentro de esas cabecitas.

- Cuando escribo cuentos infantiles doy rienda suelta a mi fantasía, voy visualizando cada escena, igual que hago cuando escribo poesía infantil, me voy metiendo en la historia de tal manera que la vivo desde dentro, sé lo que siente y piensa cada personaje porque me meto en su piel. 

- Para escribir un cuento infantil, ideo una historia, una situación y unos personajes y, posiblemente, sobre la marcha irán apareciendo o cambiando los personajes y nacerán nuevas ideas, de tal manera que entro en un bucle de fantasía en el que la imaginación no tiene límite. 

- Los niños no son tontos, son niños, por eso intento escribir siempre con un lenguaje sencillo y adaptado para cada edad pero sin subestimar sus capacidades, algo que me parece fundamental. Creo que si soy capaz de transmitir mi entusiasmo por lo que hago, será más fácil que a ellos les llegue y, que si les hablo de algo en lo que yo creo será más fácil que ellos lo crean. 

- Cuando mis hijos eran pequeños inventaba algunos cuentos para ellos y, recuerdo, por ejemplo, tener Caperucitas de todos los colores, cambiar los principios y finales de los cuentos tradicionales y, contarles muchas más historias, que ahora, siento no haber anotado pues soy incapaz de recordarlas.

- Leer y releer, tachar, tirar, escribir de nuevo, todo ello forma parte de este proceso creativo. Por último, es indispensable revisar la ortografía y elegir un buen título que tenga que ver con nuestra historia. 

En un cuento todo vale y eso me maravilla. La realidad siempre estará ahí pero,  aunque haya parte de realidad, nuestra imaginación puede volar  sin freno y, eso es algo extraordinario y muy divertido. Al fin de al cabo, lo mejor de un cuento es que se puede soñar, imaginar, volar, ¿hay algo más bonito que la palabra fantasía?

Para acabar hoy os dejo una de mis frases: «La fantasía no es cuento, pero el cuento es fantasía».