Lo que esconden los juguetes de la bañera de tu hijo

La razón por la que hay que tener cuidado con los juguetes de baño

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

No imagino a mis hijas metidas en la bañera sin esa prole incontrolada de patitos de goma, estrellas de mar sonrientes y pulpos de colores irisados por todos lados. Los niños son unos auténticos amantes de los juguetes de la bañera, y a veces es la única manera de persuadirlos de que sumergirse en una solución jabonosa puede ser divertido a pesar de todo.

SIn embargo, un reciente estudio ha demostrado que estos sufridos juguetes infantiles de bañera son una auténtica bomba de hongos y bacterias para tu hijo.

Lo que esconden los juguetes de la bañera de tu hijo puede resultar peligroso para ellos.

Por qué no debemos usar juguetes de bañera

Lo que esconden los juguetes de la bañera de tu hijo

Ya lo venían advirtiendo algunos expertos desde hace tiempo: los juguetes infantiles de plástico que nuestros hijos usan en la bañera están contaminados de bacterias; pero ahora ya es una evidencia científica.

Ha sido el Instituto Federal Suizo de Ciencia y Tecnología junto con la Universidad de Illinois quien ha puesto las cartas sobre la mesa para disgusto de muchos niños e industrias jugueteras.

En la muestra, hecha durante 11 semanas, se pudo observar como el 70% de los juguetes se encontraban colonizados por una multitud de hongos y bacterias, a pesar de que el agua que se utilizó era agua del grifo limpia.

El problema no es el agua, que por sí sola no genera bacterias, sino la mezcla del agua caliente, con las soluciones jabonosas, más las secreciones humanas como el sudor o la orina, además del propio plástico de baja calidad, cuya mezcla sirve de alimento a estas bacterias que proliferan dentro de los juguetes, especialmente en aquellos blandos que tienen un agujero en la parte inferior por donde penetra el agua.

Este caldo de cultivo fomenta que se cree una película bacteriana en las paredes interiores de los juguetes, que se desprende cuando el niño presiona el juguete para sacar el agua de su interior.

Estas bacterias en su mayoría no resultan demasiado dañinas, e incluso podrían ayudar a fortalecer el sistema inmunológico del niño, sino fuera porque también se han detectado algunas más peligrosas como la legionela. No hay que olvidar que este tipo de bacterias pueden provocar infecciones en ojos, oídos y estómago.

Pero ¿cómo separar a nuestros hijos de sus queridos amigos acuáticos? No habría baño que se preciase sino fuese por ellos, así que ¿cuál es la solución?... Limpiar los juguetes una vez al mes.

Cómo limpiar los juguetes del baño

Para no poner en peligro la salud de nuestros hijos sin sacrificar a sus amigos de plástico, lo mejor es comprarlos de plástico duro y sin agujeros de ningún tipo, para que no penetre el agua, aunque este tipo de patos son los que menos aceptación tienen.

Lávalos en agua muy caliente, sécalos con una tolla, y abre el baño para que salga la humedad. Si tienen moho puedes rascarlo con un cepillo, si es que tu hijo se niega a tirarlo a la basura.

Si eres de los que tienen los patitos de goma blandos, entonces lo mejor es limpiarlos una vez al mes al menos, con vinagre, agua caliente y jabón de lavavajillas, procurando absorber por el orificio del muñeco esta solución y dejándola que actúe toda la noche, antes de aclararlo muy bien.

Así que, acuérdate que, si tu hijo se baña con todo un batallón de animales marinos de plástico, no será el único ser vivo que está dentro de esa bañera, sino que estará más concurrida que una piscina pública en los meses de verano.