Los terroríficos peligros del viento para los niños que todo padre debe conocer

Qué debemos hacer cuando sopla viento fuerte

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

Cuando el viento sopla, y sopla de verdad, existen algunos peligros que debemos tener en cuenta a la hora de salir a la calle, mucho más allá de que se eche a perder el peinado de los domingos, o que nos lloren los ojos como en los dibujos animados japoneses, e incluso, que se nos dé la vuelta al paraguas y nos quedemos con cara de tontos.

Los peligros de los vientos fuertes son realmentes preocupantes y muy a tener en cuenta, sobretodo cuando tenemos hijos, ya que lo que para nosotros puede resultar un simple susto, para ellos puede tener unas consecuencias graves.

Te contamos cuáles son los peligros del viento para los niños

11 peligros del viento para los niños y cómo evitarlos

Los peligros del viento para los niños

El viento se mide en una escala conocida como de Beafurt, marcada en grados del 1 al 12, que va desde una ligera brisa marina cuando estamos cómodamente en la playa, hasta un huracán, de esos que se lleva casas prefabricadas y arranca tejados.

El punto medio antes de una tormenta, es el 4, y podría definirse como el viento leve que se levanta con un poco de polvo, y poco más.

En el nivel 5 encontramos ese viento que nos es incómodo al caminar, ese que nos pone el paraguas del revés, y que realmente es molesto si tienes el pelo largo.

El problema llega cuando alcanzamos entre el 7 y el 9 en la escala. Ahí la cosa se pone fea, ya que los vientos son de unos 70 km por hora hasta 90, y son capaces de hacer algún que otro destrozo importante como arrancar tejas de los tejados, carteles e incluso ramas de árboles. En ese momento lo mejor es extremar precauciones, sobretodo cuando estamos con los niños.

¿Qué debemos hacer si hay viento fuerte?

1- Si vives cerca del mar no salgas en barca, ni de pesca en espigones o zonas acantiladas, ya que es fácil que el niño salga despedido por un golpe de viento, o que una ola se lo lleve.

2- No pasees por los paseos marítimos en los que las olas golpeen fuerte, ni cerca de la arena de la playa, si no quieres que tu hijo acabe con los ojos llenos de arena y como una croqueta andante.

3- Ni se te ocurra (habría que estar muy loco) aprovechar el viento para enseñar al niño a hacer windsurf, o vela, o cualquier deporte marítimo, ni siquiera aunque seas un experto en el tema, ya que podría atraversarse medio océano antes de que el viento amaine.

4- Si vives en el campo, aléjate de los postes de la luz o las torres de alta tensión, de las vallas y rejas que delimitan las fincas y de los árboles viejos o muertos, corre peligro de que alguno le abra la cabeza al caer.

5- Si vives en la ciudad, aléjate de los parques donde haya columpios que puedan estar defectuosos o antiguos ya que podrían soltarse piezas y golpear al niño, o donde haya árboles, ya que es fácil que se desprendan ramas que puedan caer con todo su peso sobre el niño.

6- Aléjate de las casas viejas, los muros abandonados, los edificios en construcción o los andamios, porque podrían caerle encima y matarle.

7- No andes debajo de los aleros de las casas, los balcones o casas con macetas en las ventanas. Ten cuidado con las tejas, y las contraventanas sueltas, ya que es fácil que se desprendan y terminemos con una brecha, como poco.

8- Cuidado con los carteles y las marquesinas de la calle, así como las vallas de publicidad que pueden caerse encima de nosotros o golpear al niño con fuerza.

9- No salgas de camping, y si lo haces, clava bien la tienda al suelo, o mejor ni la pongas y busca un refugio, si no quieres que el niño se levante envuelto entre lonas.

10- Y, una de las recomendaciones más importante de todas: no se te ocurra hacer fuego. Podríais salir todos ardiendo, o incendiar todo el bosque.

11- Intenta no salir a la calle con los niños, siempre es más seguro. Cierra puertas y ventanas y recoge el toldo si no quieres que tu casa salga volando.