La niebla. Cuentos cortos para niños sobre los fenómenos naturales

Tu hijo aprenderá más sobre la niebla con este curioso cuento infantil

Los niños son curiosos por naturaleza, lo que les hace plantearse muchas preguntas sobre las cosas que les rodean como, por ejemplo, la niebla. ¿Por qué se produce? ¿De dónde sale? ¿Es peligrosa? Como otros tantos cuentos cortos para niños que hablan sobre los fenómenos naturales, esta historia te servirá como excusa para empezar a responder a algunos de los porqués que deambulan por la mente de tus hijos.

Tras leer el cuento, te proponemos algunas actividades para que sigáis investigando sobre la niebla y otros fenómenos meteorológicos.

Cuentos cortos para descubrir los fenómenos naturales

Alegres cuentos cortos para niños sobre los fenómenos naturales como la niebla

Esa tarde, cuando se recostó en el tronco del árbol y se durmió lucía el sol. Despertó al poco rato, extrañado al ver que se había hecho prácticamente de noche y estaba envuelto en una espesa y oscura bruma. Se levantó de un salto y miró alrededor; pero no veía absolutamente nada. Así que, se sentó en el suelo y decidió esperar a que se despejara.

De repente tuvo mucho frío y se puso a tiritar. Se agarró fuertemente las piernas entre sus brazos y agachando la cabeza se agazapó al lado del árbol.

—¿Qué temes? —oyó que le preguntaba alguien a su lado.

Policarpo levantó la cabeza y como no veía a nadie no contestó.

¿Qué temes? —insistió la voz.

Policarpo se incorporó de nuevo y miró al cielo, pero no llegó a ver nada más que esa rara nube que parecía haberse instalado allí.

—¿Quién me habla? —dijo—. No tengo miedo, es el frío lo que me hace temblar.

Soy la niebla —contestó la voz.

Policarpo miró alrededor, pero seguía sin ver nada.

—No te veo —dijo dando la vuelta sobre sí mismo.

—Es que soy lo que ves —le contestó—. No intentes buscarme más lejos, estoy delante de tus narices.

Policarpo extendió los brazos dando bandazos en el aire y no tocó nada.

—¡Estoy aquí! Soy lo que ves, no seas descreído —le volvió a decir. Pero Policarpo obstinado en ver algo detrás de esa nube no veía lo que tenía delante de sus ojos.

Poco a poco la niebla se fue levantando y, Policarpo, al ver que allí no había nadie pensó que todo había sido un extraño sueño.

Actividades para niños a partir del cuento

¿Os ha gustado el cuento? Si la respuesta es afirmativa a continuación te proponemos tres actividades para seguir disfrutando y aprendiendo sobre la niebla.

1. Preguntas de comprensión lectora
En primer lugar te proponemos algunas preguntas de comprensión lectora que te permitirán comprobar si tu hijo ha comprendido la historia que ha leído. 

- Cuando Policarpo se despertó, ¿qué vio a su alrededor?

- ¿Quién hablaba a Policarpo?

- ¿Policarpo tenía miedo o tenía frío?

- ¿Policarpo llegó a comprender qué pasaba?

2. Responder a todas las preguntas
Una vez que hayáis comprendido este cuento corto, habrá llegado el momento de responder a todas esas dudas que han ido surgiendo a partir de la historia. Investigad un poco y tratad de responder a las preguntas que te proponemos a continuación. Todo vale para encontrar la respuesta: Internet, enciclopedias, diccionarios, libros... 

- ¿Qué es la niebla? (una pista, se da cuando las nubes están muy bajas)

- ¿Cuándo hay más niebla? 

- ¿Por qué hay veces que la niebla es más densa y otras que es más ligera?

- ¿Cómo se forma la niebla?

3. Experimento para hacer niebla
Y, por último, os proponemos que os pongáis manos a la obra para comprobar vosotros mismos cómo se forma la niebla. Se trata de un experimento muy sencillo de hacer que ayudará a tus hijos a entender a qué se debe la formación de este fenómeno natural. Los materiales que necesitáis son muy simples (vaso de cristal, colador, hielos y agua caliente). Recordad llevar a cabo este experimento siempre bajo la supervisión de un adulto. 

Si quieres seguir disfrutando con tu familia de la lectura, te proponemos muchos más cuentos infantiles. ¡Que los disfrutéis!