Niños muy consentidos que consiguen todo lo que desean

Conoce las consecuencias de mimar en exceso a tus hijos. Niños consentidos y caprichosos

Sofía Gil Guerrero
Sofía Gil Guerrero Psicóloga General Sanitaria

Consentir significa mimar a los hijos o ser demasiado indulgentes con ellos. Teniendo esto en cuenta deberíamos plantearnos si consentimos o no a nuestros hijos. Deberíamos ocuparnos de educar “con-sentido” para evitar así que nuestros hijos se conviertan en niños muy consentidos, mimados o malcriados.

A siemple vista no parece que sea algo perjudicial consentir a nuestros hijos, ¿verdad? Pero..¡cuidado!, esto puede convertirse en un arma de doble filo.

Cómo son los niños muy consentidos

Niños muy consentidos

Los niños consentidos terminan comportándose como auténticos tiranos si no consiguen lo que quieren. Y, por supuesto, la responsabilidad es nuestra. No podemos olvidar que un niño no nace consentido sino que se hace consentido. Por ello, debemos evitarlo. Si les consentimos absolutamente todo, no podemos esperar después que acepten un NO por respuesta con facilidad en ningún ámbito de sus vidas.

¿Por qué consentir todo a nuestros hijos no es una buena idea? Si permitimos que nuestros hijos actúen a su antojo y satisfacemos todos sus deseos…

- No aprenderán a tolerar la frustración y cuando en su vida se encuentren con alguna frustración no van a saber manejar la situación y seguramente se sientan desbordados.

- No aprenderán a aceptar límites y normas. Por tanto, se comportarán de manera desafiante cuando no consigan aquello que desean.

- Se enfadarán cada vez que las cosas no sean como ellos desean. Además, no sabrán manejar esta situación y su manera de canalizar este enfado será mediante las rabietas, la agresividad o el conflicto. No han aprendido a hacerlo de otra manera, esta es la única estrategia que conocen.

- Nunca se sentirán satisfechos con lo que tienen. Su estado será de insatisfacción es constante. Cada vez sus demandas irán en aumento. Parecerá que nada es suficiente para que estén contentos.

- Pueden tener problemas con los compañeros cuando éstos no les den la razón o no hagan lo que ellos quieren. El grupo de iguales no va a satisfacer los caprichos de estos niños consentidos sino que los tratarán como uno más del grupo. Esto generará en el niño mucha impotencia, frustración e incluso estrés.

- El niño no aprenderá a esforzarse por las cosas. Y, se convertirá en una persona intransigente e intolerante.

- El exceso de privilegios conducirá a que los niños consetindos no den valor a todo aquello que poseen.

Es importante que tengamos en cuenta que este tipo de conductas no suelen ir a menos sino todo lo contrario. Los niños consentidos o mimados terminan convirtiéndose en adolescentes que recurren a conductas agresivas cuando no consiguen aquello que quieren.

Por ello, debemos plantearnos si estamos o no consistiendo a nuestro hijo y ponernos manos a la obra para reconducir la situación.

Por supuesto, esto no quiere decir que no podamos darle cariño a nuestro hijo. Pero, debemos tener en casa normar y límites claros que el niño debe respetar. Y, por otro lado, debemos ayudarle a entender que no puede hacerse con todo lo que desea y que no siempre se pude satisfacer sus deseos para complacerle. No le quedará otra que aceptarlo si se lo hacemos entender. ¡No hacemos ningún favor a nuestros hijos si no les damos la oportunidad de frustrarse!

Debemos preguntarnos: ¿por qué les consentimos todo? ¿qué queremos conseguir con facilitárselo todo y satisfacer todos sus deseos?