7 cosas que NO debes decirle a una madre de gemelos o mellizos

Factores que influyen para tener un embarazo múltiple

Lidia Nieto
Lidia Nieto Editora Jefe

¿Por qué nos empeñamos muchas veces en fastidiar este momento tan maravilloso que es la maternidad con frases que no vienen a cuento? Si ya todas la mujeres tenemos que aguantar comentarios como '¿No quieres tener hijos?', '¿Para cuándo un hermanito para el peque?', imagínate las madres de gemelos o mellizos. ¡El repertorio aumenta! Si, como yo, tienes alguna amiga o conocida con dos peques, te aconsejo que tome notas: estas son las 7 cosas que no debes decirle a una madre de gemelos o mellizos. 

Lo que una madre de gemelos o mellizos no desea escuchar

7 cosas que NO debes decirle a una madre de gemelos o mellizos

Cuando hablo con mi amiga Marga, madre de dos mellizas de 10 años, siempre le pregunto lo mismo, (es algo inocente e intentando valorar su situación): '¿Tuvo que ser duro tener dos a la vez, verdad?'. Y ella siempre me responde: 'Como nunca he tenido uno solo, no te puedo decir. Para mí esta situación ha sido la normal y, por cierto, maravillosa'. 

Ella contesta siempre con su mejor sonrisa. Lo que le hace fruncir el ceño son otro tipo de comentarios, un tanto negativos, sobre la concepción, la crianza o la educación de sus dos mariposas. ¿Quieres saber a lo que se refiere? Quizás te venga bien para la próxima vez que veas a unos padres con mellizos o gemelos por la calle. 

1. ¿Te quedaste embarazada de forma natural o con tratamiento?
Creo que, sinceramente, se trata de una pregunta que falta al respeto a la otra persona. ¿Qué más da cómo hayan sido concebidos esos niños? ¿Varía en algo el cariño que esos padres puedan tener hacia ellos? Este detalle no le debería interesar a nadie y que pienso que solo viene al calmar esa 'necesidad' de bucear en la vida de los demás sin fijarnos en la nuestra propia. 

2. ¿Hay otros casos de gemelos o mellizos en tu familia? 
Esta pregunta tiene casi la misma intención que la anterior: rebuscar en la intimidad del los demás. Según la Sociedad Española de Fertilidad (SEF), el componente genético influye, pero también lo hacen otros elementos como ser madre o padre a partir de los 35 años, si has tenido un embarazo múltiple anterior, el peso de la madre (su IMC es 30 o superior a esta cifra) o que la mujer sea de raza negra. 

3. Si son idénticos, ¿cómo consigues diferenciarlos? 
El instinto de una madre es tal que es capaz de estar en el trabajo y sentir que su hija lo está pasando mal en el colegio. Y es que el hecho de llevar dentro de su tripa a un ser vivo hace que la conexión entre ambos sea única. Así, cómo no va a saber una madre de gemelos distinguir a uno y a otro. Cada hijo es especial. Quizás choca cuando hay signos evidentes que los diferencian, como que uno es rubio y otro moreno, o que uno es un niño y otro una niña, ejem, ejem...

4. ¿Quién es el más inteligente? 
A este tipo de cuestiones es mejor ni responder. ¿Por qué el ser humano tiene la mala costumbre de poner siempre etiquetas a todo? Aquí es no es cuestión de listos o tontos, de guapos o feos, de altos o bajos sino de sentimientos, algo que no se puede medir. 

5. ¿Quién es el mayor?
Esta es, sin duda, otra de las preguntas estrellas que tienen que oír muchas madres de mellizos o gemelos. Y, aunque parece inocente, muchos padres prefieren no contestarla y menos aún hablar de ello con sus hijos porque piensan que les puede crear fricciones y peleas innecesarias en un futuro. 

6. ¿Y para cuándo el tercero?
Tener hijos no es como ir a comprar una barra de pan. Los padres tienen que tomar esa decisión con cabeza y con sentido común, y más si ya tienen dos bocas a las que alimentar y, sobre todo, a las que criar y educar. Además, el cuerpo de la mujer necesita su tiempo para recuperarse, porque llevar dos bebés en la tripa para factura, ¡y mucha!

7. ¿Ya os plantáis entonces? 
Y, en función de lo que se responda a la anterior pregunta, enseguida te sorprenden con otra, pero volvemos a lo mismo: tener hijos es una decisión muy personal. Algunos son felices con uno, otros con dos y los más valientes tienen tres. ¡Que cada uno haga lo que sienta! Una familia está completa cuando el padre y lo madre así lo sienten.