Dime la edad de tus hijos y te diré cómo conseguir que lean más

Consejos para reforzar el hábito de lectura en los niños según su edad

Jorge Marín Labbe
Jorge Marín Labbe Formador Educacional

A cada edad, unas habilidades

Pasa a veces que deseo empezar a entrenar. Obvio, quiero bajar algunos kilos de más. Y sucede que por la emoción del momento me paso del límite permitido y sufro las consecuencias el día después. Dolor en los pies y piernas, mis brazos no se pueden mover y un sinfín de otras molestias. Esto ocurre porque se me ocurre iniciar deportes sin regularme y no estando atento a mi real estado físico. Pienso erróneamente que puedo alcanzar un nivel profesional cuando ni siquiera soy capaz de levantar algo mínimo.

Esto tan normal dentro de nuestro diario vivir dentro del deporte, pero también pasa en la educación. La diferencia es que no pensamos que efectivamente debemos realizar un ejercicio de ir midiendo nuestras capacidades. Un verdadero desarrollo o proceso formativo ocurre cuando soy capaz de notar en qué nivel me encuentro y cómo puedo –a partir de esas capacidades- ejercitar para alcanzar metas que sean acorde con mi propia naturaleza.

Pongamos un ejemplo. Piensa que deseo ser alguien que se maneja bien en cálculo, pero tengo cero conocimientos de álgebra. Lo normal sería pasar primero por una introducción de aquello que es más básico e ir avanzando según mi propio crecimiento. Por lo mismo, es sano ver cómo uno puede ir practicando algunas habilidades tomando en cuenta la edad del niño.

Ese es el objetivo de este post. Centrarme en cómo puedo ir trabajando una habilidad, en este caso la lectura, pero tomando en cuenta la edad del niño. La idea es justamente ir subiendo de nivel al momento que logro identificar que este se encuentra sólido en la anterior fase. Como tema en específico, nos vamos a centrar en la lectura, habilidad básica para aquel estudiante que quiere ir reforzando sus actitudes.

Cómo conseguir que los niños lean más

Algunos consejos para conseguir que los niños lean más

Veamos, entonces, algunos consejos para que los niños lean siempre teniendo en cuenta su edad y sus capacidades en cada momento. Analizamos las distintas etapas del aprendizaje de los pequeños.

Consejos para los niños de 6 y 7 años

Los niños de seis a siete años pueden seguir estos tips:

- Dejar que ellos decidan qué leer.

- Leer con los niños, porque se sentirán identificados contigo y les darás buen ejemplo.

- Hacer que la lectura sea un juego. Eso quiere decir que no hagamos de la lectura algo demasiado ordenado, sino que puede ser buena idea invitar a los niños a leer en distintas posiciones, en distintos lugares de la casa, etc.

- Incentivar al niño a crear sus propias historias después de su lectura. Este juego no solo motiva la creatividad, sino también la capacidad de desarrollar historias.

- Descargar aplicaciones en la tableta o en el móvil que fomenten la lectura en sus dispositivos.

Tips a seguir con niños de 8 a 10 años

Los niños de ocho años a diez años, por mientras, podrían tener las siguientes estrategias:

- Buscar historias o novelas interesantes para ellos. Por eso es importante preguntarles cuáles son los temas de moda y de qué hablan con sus amigos.

- Separar la lectura personal y la escolar. Eso significa, desde ya, crear un espacio personal y otro de estudios.

- Fomentar una biblioteca personal. Es más, una buena idea es darle ese toque propio de cada uno.

- Agregar historietas o comics dentro de su lectura normal.

Estrategias útiles con niños de 10 a 12 años

Otra etapa a tener en cuenta: los niños de diez a doce años:

- Debemos propiciar que haya momentos de lectura dentro de la vida diaria.

- No solo animarles a leer, sino que podemos pedirles que nos relaten un resumen de su lectura.

- No solo solicitar un resumen de una idea, sino también motivar su opinión sobre la historia.

¿Y cómo ayudar a los adolescentes?

Los adolescentes son otro desafío. Veamos estas estrategias:

- Centrarse en los libros que a ellos les gusta.

- Las películas basadas en libros ayudan, ya que les permite encontrar una historia que ya conocen y que les gusta. Es buena idea empujarlos a revisar las mismas obras originales en las que están basadas sus películas favoritas.

- Fortalecer los hábitos. Eso quiere decir que tener un horario y una constancia en sus propósitos.

- Motivarla lectura en voz alta. Incluso podemos animarles a leer en público, si es posible.

- Dar un paso más y motivar la lectura pensada en su vocación. Además permite la unión y el autoconocimiento.

Existen muchas herramientas como vemos, pero la clave es ir justamente aplicarlas según la etapa en la que el niño se encuentra. Ojalá que esta misma necesidad no nos empuje a apurar procesos y adelantarlos. Hay que recordar que la verdadera formación es aquella en la que uno realmente siente un gozo propio de la vida.