¡Atención! El dormitorio de los niños es la habitación más contaminada

Por qué puede estar contaminada la habitación de los niños y cómo evitarlo

Patricia Fernández
Patricia Fernández Redactora en Guiainfantil.com

No hace falta vivir en una gran ciudad repleta de coches, ni quiera estar cerca de un fumador empedernido para que algo tan mundano como es respirar, sea peligroso para la salud de los niños. Un estudio ha demostrado que, en muchos casos, las habitaciones de los niños tienen más partículas tóxicas que el aire exterior.

Por qué la habitación de los niños puede estar contaminada

El dormitorio de los niños es la habitación más contaminada

Así que, si tus hijos tienen la mala costumbre de respirar todos los días, debes tomar ciertas precauciones.

Te contamos porqué el dormitorio de los niños es la habitación más contaminada y qué puedes hacer para evitarlo.

El siglo XXI ha resultado todo un peligro para la salud. Vivir es peligroso aunque no te muevas del sofá: la comida, la ropa, los aparatos electrónicos y ¡hasta el aire! No hay por donde escapar, a no ser que te conviertas en un ermitaño en lo alto de una montaña y alojado en una cueva, cultives tu propia comida y te vistas con un calzoncillo de piel, y aún así, seguro que te llegará una nube radioactiva de la antena de telecomunicaciones del pueblo de al lado.

Si pensabas que tus hijos estaban a salvo dentro de casa te equivocas, porque un estudio ha revelado que el interior de tu casa puede estar más contaminada que el exterior, pero sobretodo, el dormitorio de tus hijos.

En el estudio, realizado en Dinamarca, el 50% de las familias superaban la concentración de CO2 aconsejable en el interior de la habitación de los niños, especialmente durante la noche; y 1 de cada 4 habitaciones multiplicaba por 3 el nivel de CO2 recomendado.

Los factores que desencadenan esta contaminación son los materiales con los que están fabricados la mayoría de nuestros muebles como maderas contrachapadas, pinturas, barnices, alfombras sintéticas, tinturas de los tejidos, los ambientadores, las velas con olor, el incienso, e incluso los productos de limpieza.

Pero, en el caso de las habitaciones de los niños, hay que añadirle los plásticos de los juguetes, que con el calor de las calefacciones o de la luz solar directa, hace que se desprendan toxinas nocivas para su salud.

A todo este elenco de 'venenos' debemos sumarle las toxinas que desprenden los aparatos electrodomésticos y electrónicos como son el router, los ordenadores, móviles, tablets, televisión… y que últimamente los niños incluso tienen en sus habitaciones.

Cuáles son las consecuencias y qué soluciones tenemos los padres

Los niños son los más vulnerables. La contaminación les afecta especialmente, ya que todavía no tienen desarrollados los pulmones y el cerebro, y respiran a mayor velocidad que los adultos.

Las consecuencias son dolores de cabeza, dificultad para dormir, fatiga y dificultad para concentrarse, además de enfermedades respiratorias como asma y alergias, entre otros.

Pero ¿qué podemos hacer los padres?

La ventilación es nuestra mejor arma para combatir la contaminación de casa. Deberíamos ventilar 3 o 4 veces al día durante al menos 10 minutos, especialmente por la mañana y la noche.

- Deshazte de los juguetes de plástico de antes de 2007, ya que muchos tienen sustancias químicas prohibidas.

- No seques la ropa dentro de casa, ya que provoca moho y humedad perjudicial para el sistema respiratorio.

- Cambia las sábanas frecuentemente y lava las almohadas de vez en cuando para eliminar los ácaros.

- Procura no tener alfombras.

- No pongas ambientadores, velas aromáticas o incienso.

- No fumes en casa, eso multiplica por dos las sustancias nocivas.

- Freír con aceite también ayuda a contaminar el ambiente.

- Apaga el router por la noche.

- No uses productos de limpieza si es posible, y si no procura que no sean de pulverizador.

Ya que de momento, la mayoría de nosotros no nos escaparemos a una montaña a vivir con las cabras, aunque leyendo estas cosas nos entren muchas ganas, por lo menos podemos tomar ciertas medidas que pueden mejorar considerablemente la salud de tus hijos.