Un cuestionario para saber si estás criando un hijo 'blandito'

Los expertos alertan de los problemas a los que se enfrentarán los niños sobreprotegidos

Estefanía Esteban

¿A quién no le gusta que le mimen, que le protejan, que les solucionen los problemas? Pues a un niño, mucho más. Pero eso no significa que sea lo mejor... Muchos padres, con toda su buena intención, piensan que así su hijo sufrirá menos y será más feliz. Gran error. No es más feliz el que evita los obstáculos, sino el que es capaz de superarlos. 

Tal es así, que los expertos empiezan a llamar a esta generación de niños 'sobreprotegidos', la generación 'blandita', una generación que tendrá, en un futuros, serios problemas. Descubre con este cuestionario si estás criando a un hijo 'blandito' y cómo será cuando crezca.

Utiliza este cuestionario para saber si estás criando un hijo 'blandito'

Cuestionario para saber si crías un hijo blandito

Tal vez aún no lo sepas, y tu hijo pertenezca a esta nueva generación de niños 'blanditos'. Si tienes dudas, si piensas que tal vez, sin querer, estás educando y criando a un niño 'blandito', busca entre estos ejemplos si tú, como padre o madre, estás criando un hijo sobreprotegido

  1. Cada vez que mi hijo se olvida el cuaderno o el libro, pido fotos en el grupo de whatsapp del cole para que pueda estudiar o hacer los deberes. 
  2. A veces le termino los deberes, porque está muy cansado y prefiero que descanse o juegue un rato...
  3. Recojo sus cosas porque él tarda mucho y prefiero hacerlo rápido.
  4. Sí, ya tiene 8 años, pero le sigo comprando zapatillas de velcro porque eso de atarse los cordones... ¡ya aprenderá!
  5. No me gusta que en el colegio se premie a los que sacan buenas notas. ¡El resto de niños se van a traumatizar!
  6. Prefiero llevar su mochila, porque pesa mucho. ¡Se va a estropear la espalda!
  7. No me gusta que se vaya a los campamentos y excursiones... ¡Es muy peligroso!
  8. ¿Patines? ¡¡Se puede caer!!
  9. Si se cae, acudo rápido a levantarle. ¡Pobrecillo!
  10. Sí, me llama desde el salón para que le lleve un vaso de agua. Claro que se lo llevo. ¡Si no me cuesta nada!
  11. El equipo de mi hijo siempre pierde por culpa de los árbitros... ¡¡Están todos comprados!! Y el entrenador tampoco es que sea muy bueno, que digamos...
  12. Mi hijo está sacando notas más bajas. Está claro que el profesor no sabe dar clase.
  13. Mi hijo salió llorando el otro día del colegio...Siempre igual, el profesor venga a regañarle porque se le olvida 'una tontería de ejercicio'. ¡Le está haciendo sufrir! Hablaré con él una vez más. ¡Esto ya es humillación!

Ningún padre desea que su hijo tenga problemas en su etapa adulta, pero muchos no se dan cuenta de que el futuro de su hijo depende en gran medida de la educación que recibe cuando todavía es un niño. Porque la personalidad se va forjando poco a poco, y lo que los niños aprenden desde que nacen, forman los cimientos de cómo serán de mayores. Si tu hijo suma muchas de estas características, tal vez esté empezando a formar parte de la generación 'blandita':

  1. Es caprichoso y tiende a las rabietas. Suele salirse con la suya.
  2. Tiene una bajísima tolerancia a la frustración.
  3. No le gusta esforzarse. Prefiere que sus padres recojan sus cosas, lleven sus platos a la cocina o le preparen la mochila para el día siguiente (y sus padres lo hacen). 
  4. No le gusta jugar con otros niños porque 'todos van contra él'.
  5. Prefiere no participar en pruebas donde deba demostrar algo importante. No le gusta perder. 
  6. Tiene un gran sentido del ridículo. No le gusta participar en actos públicos.
  7. No le gusta separarse de sus padres. No quiere apuntarse a campamentos o quedarse a dormir en casa de otro niño.
  8. Busca constantemente la aprobación de sus padres.
  9. Evita los deportes y las actividades físicas. 
  10. Prefiere no entrar en peleas y evitar situaciones de conflicto.

Cómo serán cuando crezcan los niños de la generación 'blandita'

El principal problema de los niños sobreprotegidos, según los expertos, es que esa semilla irá creciendo a medida que crezcan, como una enredadera, y terminará por adueñarse de sus cimientos. Cuando crezcan, estos niños presentarán toda esta batería de problemas que harán de ellos adultos 'apocados', 'temerosos', con problemas de habilidades sociales y poca inteligencia emocional:

  • Le costará relacionarse con los demás. Tendrá problemas de habilidades sociales.
  • Será muy exigente y poco tolerante o bien, sumamente conformista.
  • Puede ser prepotente y pensar que todos los demás 'están equivocados'.
  • Tendrá muchas dificultades para manejar sus emociones.
  • No sabrá solucionar sus problemas.

Evidentemente, el problema no está en los niños, sino en los padres. Desde el momento en el que el padre comienza a realizar las tareas que debería realizar su hijo, le está convirtiendo en 'blandito'. Así que ya sabes, si eres uno de esos padres que llevan la mochila de su hijo hasta la puerta del colegio (para que no sufra de la espalda), que recoge su habitación día tras día (para que no pierda tiempo el 'pobre'), que le cambia el plato de acelgas por un suculento sándwich en la cena ('porque no se va a quedar sin cenar el niño')... comienza a replantearte: ¿qué quieres, un hijo feliz ahora y un adulto con problemas o un niño 'quejicoso' ahora pero un futuro adulto fuerte y autónomo?