Como organizar el reparto de gastos de los hijos tras un divorcio

Lo que no debemos olvidar a la hora de repartir los gastos de los niños en una separación

Jimena Ocampo Lozano

Un divorcio o una separación, es una situación nada agradable para los adultos, y mucho menos si tienen hijos. Los adultos pasan por grandes cambios en sus vidas  que repercuten a muchos planos de si vida, (personal, social, económico, emocional...) que tienen que gestionar a nivel personal, pero cuando hay hijos de por medio, además de las consecuencias personales, tienen que lidiar con las consecuencias que esta nueva situación tiene en sus hijos.

No sólo han de enfrentarse a la parte emocional, también han de gestionar y repartir los gastos de los hijos tras un divorcio, y esto, puede llevar a enfrentamientos.

Consejos para dividir los gastos de los hijos tras un divorcio

Gastos de los hijos en un divorcio

La separación o divorcio ideal no existe, pero en lo que respecta a los hijos tenemos que tratar siempre que esta situación les afecte lo menos posible, (dentro de que no podemos evitar las consecuencias para ellos). Con esto nos referimos a que deben quedarse fuera de los problemas de los adultos. Fuera de discusiones, reproches y luchas entre los miembros de la pareja, o ex pareja.

Cuando hay una separación o divorcio, una de las cosas que hay que convenir entre ambas partes, es el tema económico. Tema delicado y que en muchas ocasiones es el aspecto que más problemas acarrea. Lo ideal sería que ambas partes lleguen a un acuerdo en este tema, sin que suponga un problema añadido y sin tener que recurrir a juicios en los que pueden verse envueltos los hijos, aunque sólo sea por la tensión que supone.

Cuando nos separamos no debemos perder de vista nunca el bienestar de los niños, que tengan sus necesidades cubiertas y que su vida y sus rutinas cambien lo menos posible, (extraescolares, colegio, etc...)

El reparto de los gastos y la cuantía de la pensión en cada caso depende de varios factores, (la situación económica de cada cónyuge entre otros) y normalmente son abogados y jueces los que acuerdan y establecen las "pensiones".

Lo que tenemos que tratar siempre es de buscar una situación justa para los niños, dejando fuera las posibles implicaciones emocionales de los adultos, y en la que las necesidades de los niños estén siempre cubiertas y no cambien respecto a la situación predivorcio.

Con el tema económico no debería jugarse, ni debiera ser un arma arrojadiza entre los cónyuges. No podemos perder de vista el bienestar de los niños, que debe estar por encima de todo. No hay que olvidar que el dinero que aportamos en la separación, es un dinero para los hijos.

También será importante una buena comunicación en lo que a los gastos "extras" que puedan presentarse, y mirar siempre por el bien de los hijos y no por los intereses de los adultos.

Será siempre importante evitar comentarios del tipo, "no puedes ir a esta actividad porque tu madre/padre no me paga o no quiere dar el dinero", o "esto te lo compro con mi dinero porque papá/mamá no te lo quiere comprar".

Es decir, debemos dejarles fuera de todo conflicto y tratar de hacer ver a los hijos que si algo que no se puede hacer a nivel económico es una decisión tomada por las dos partes y no solo por una.

No podemos olvidar que cuando nos separamos, lo hacemos los adultos, y no los niños. Nos separamos, y la familia cambia, pero sigue ahí. Los hijos siguen teniendo padre y madre, tíos, abuelos, y aunque la "logística" cambie, no debería hacerlo lo esencial.