Los 7 miedos que todos los padres tienen por sus hijos (incluso tú)

Los miedos de los niños son un reflejo de las inseguridades de sus padres

María José Padilla
María José Padilla Coach educativa

Como padres, estoy segura que hemos vivido más de un miedo (y más de dos) a causa de nuestros pensamientos para nuestros hijos. El miedo de nuestros hijos, no es más que nuestra propia inseguridad reflejada en los actos de ellos. Inseguridad que si analizamos nos llevaría a preguntarnos, realmente, ¿de qué tenemos miedo? En Guiainfantil.com hemos realizado un pequeño listado con algunos de los miedos más comunes que todos los padres tienen por sus hijos.

Los miedos más comunes de los padres por los hijos

Estos son los miedos de todos los padres por sus hijos

Antes de dar respuesta, observaremos que el miedo no es solo al daño físico o a que le suceda algo en concreto. El miedo, a veces, viene reflejado en estados emocionales que hemos vivido nosotros y de los cuales queremos salvar o proteger a nuestros hijos. Aquí van algunos de ellos:

1. Miedo a que no se sienta único 
Como dice el líder espiritual Osho: “No somos superiores ni inferiores ni siquiera iguales. Somos edición limitada”. Por ello, las comparaciones rara vez son justas, sencillamente porque no estamos en condiciones de igualdad.

Anima a tu hijo a expresar todo su potencial y talento para que se sienta fuerte en sus propias habilidades. No lo compares con otros niños, solo hazlo con él mismo.

2. Miedo a que no sepa estar solo
O lo que también es lo mismo, miedo a que no sea independiente, o miedo a que no sepa disfrutar de sí mismo y su propia compañía.

Es asignatura obligatoria alimentar la autoestima de nuestros hijos, hacerles creer en ellos, enseñarles a confiar… Para ello, es importante que sepan estar solos y, además, disfrutar de ello. Las relaciones presentes y futuras dependerán del nivel de amor propio que sepan desarrollar a lo largo de su vida. Por favor, haz hincapié en esta asignatura.

3. Miedo a que no sea aceptado por sus amigos
En la vida de nuestros hijos, las personas entrarán y saldrán, y debemos prepararles para ello. Debemos enseñarles que no podemos caerle bien a todo el mundo, pero también a que no hagan lo que no queremos que nos hagan a nosotros. Ejemplo: no invitar a ciertos compañeros de clase a la fiesta de cumpleaños, ¿cómo se sentiría tu hijo si le hicieran esto?

La empatía será la mejor herramienta a enseñar para enfrentarnos a este miedo.

4. Miedo a que no tome las decisiones oportunas
Nuestros hijos se encontrarán una y otra vez, con la toma de decisiones. En ocasiones, tendrán claro el camino a elegir, pero habrá otras, que se dejarán llevar o bien por nosotros, los padres, o bien, por sus amigos. Y ya sabemos que habrá amigos de todo tipo, así que, enseñemos a nuestros hijos a tomar decisiones por sí mismo y a valorar lo bueno de cada persona que tiene a su alrededor.

Es importante resaltarle a nuestros hijos que deben ser la persona que desean ser, y que no traten de ser otros por el simple hecho de caer bien a los demás.

5. Miedo que no sepa decir NO
Unido al miedo anterior, aprender a decir NO, conllevará enseñarles a que no ejerzan el papel de víctima, sino que sean protagonistas de sus vidas y su historia. Debemos recordarles que todas las acciones conllevan consecuencias. Y que sucederá lo que ellos quieran que suceda para construir su destino, ellos tienen el poder de decisión y el poder de decir NO cuando sea oportuno y así lo sientan. Otra vez, tener una buena autoestima ayudará a empoderar a nuestros hijos.

6. Miedo a vivir con miedo
"La vida comienza donde termina el miedo". No le transmitas a tu hijo tus miedos, porque eso lo limitará, paralizará, atrapará o empequeñecerá. Enséñale a ser valiente y a enfrentarse a cualquier situación, para ello, muéstrale todo lo bueno que nos puede proporcionar los siguientes valores: confianza, seguridad, poder interior, valentía, fuerza…

Como decíamos al inicio, ¿de qué tenemos miedo? Pues la respuesta es, tenemos miedo del propio miedo porque no sabemos lo que nos traerá ni como se manifestará, pero te aseguro que siempre, lo que imaginamos es peor que la realidad. CONFÍA.

7. Miedo a que no lo quieran 
Y hemos llegado al gran miedo… el miedo que todos… todos… tenemos. Miedo a no sentirnos queridos. Miedo a que no nos acepten tal y como somos. Y aquí, otra vez la autoestima habrá jugado un gran papel, porque muchos de nosotros creamos máscaras para adaptar nuestra personalidad a la que los demás nos dicen, solo por el hecho de ser queridos.

Muéstrale a tu hijo el camino del AMOR a sí mismo y a los demás. De esta forma, estarás enseñándole el camino a a la LIBERTAD.